Cuando estamos en el último proceso de incubación (tres días) y pensamos que saldrá todo perfectamente, ya que estamos seguros de que están ahí listos para nacer y tendremos nuestros pollitos, pues no es tan fácil como creemos.
Empiezan a nacer los pollitos; siempre se adelanta alguno y con su piar estimula a los demás para nacer, pero hay una pequeña cantidad de embriones que no logra nacer, porque adoptan posturas equivocadas dentro del huevo, denominadas malposiciones.
Por supuesto que no todas ellas son mortales, pero nosotros, cuando examinamos esos huevos que no han nacido, debemos ser capaces de reconocerlas y, en su caso anotarlas en caso de ser frecuentes o cuando sean resultado de unas prácticas de manejo inadecuadas.
Para los expertos en la ovoscopia, esos huevos que tardan en nacer, en comparación con sus hermanos, podemos ver en qué posición (viendo al embrión desde la parte superior del huevo) de las seis establecidas se encuentra el embrión dentro del huevo, y si no, cuando demos por finalizada la incubación, observaremos esos huevos para ver la posición del embrión.
Posición normal para el nacimiento:
La posición normal para nacer, ver foto, es con la columna del embrión vertebral paralela al eje longitudinal del huevo y con el pico debajo del ala derecha. La punta del pico se dirige hacia la cámara de aire, en el polo romo (cámara de aire del huevo). Cuando el pico está debajo del ala derecha, esta mantiene a la membrana interna del cascarón alejada de la cara del embrión, lo que le da al pico más libertad de movimiento.
Además, el ala ayuda a estirar la membrana interna del cascarón, facilitando el trabajo del pico para romperla. De esta manera, el embrión logra tener acceso a la cámara de aire y comienza a oxigenar los pulmones. Si el embrión ha volteado la cabeza hacia la derecha, tiene buenas probabilidades de nacer; sin embargo, el porcentaje real de nacimientos se verá influenciado si la cabeza está encima o por debajo del ala derecha.
Malposición 1: Cabeza entre los muslos.
Qué ocurre: la cabeza queda atrapada entre las patas y el pollito no consigue orientarse hacia la cámara de aire.
Consecuencia: Suele impedir el picaje interno y reduce mucho las posibilidades de eclosión.
Esta es la posición normal de la mayoría de los embriones a los 18 días de incubación; la cabeza, por lo general, empieza a girarse hacia la cámara de aire; de esta manera, el embrión asume la posición normal para nacer.
El día 19, los embriones con la cabeza entre los muslos, al analizar los restos del nacimiento, seguramente representan mortalidad alrededor de los 18 días de incubación o, si están aún vivos, se trata de embriones con retraso en el desarrollo o crecimiento.
Malposición 2: Cabeza en el polo agudo del huevo.
Qué ocurre: el embrión se desarrolla invertido y termina con la cabeza en la parte estrecha del huevo.
Consecuencia: No alcanza correctamente la cámara de aire y suele morir antes de iniciar la eclosión.
Estos embriones se identifican fácilmente porque los tarsos, el saco vitelino y el ombligo, después de los 18 días, se encuentran inmediatamente visibles al abrir el cascarón por encima de la cámara de aire.
Esta posición se observa comúnmente en los huevos incubados al revés y también prevalece más en los huevos colocados horizontalmente que en los que se incubaron con el polo grande hacia arriba. Esta posición puede ocurrir en huevos acomodados correctamente (sobre todo en los de forma redondeada), huevos expuestos a temperaturas elevadas en la incubadora o cuando el ángulo del volteo es demasiado pequeño.
La frecuencia de esta malposición está fuertemente influenciada por el porcentaje de huevos colocados al revés (con el extremo agudo hacia arriba). Lo ideal es que la frecuencia de esta malposición sea inferior al 10 % del total.
Los huevos colocados al revés se pueden readecuar como máximo el día ocho de incubación, sin efecto adverso. La recolocación de los huevos después de este tiempo corre el riesgo de romper vasos sanguíneos de la membrana corioalantoidea, que está empezando a adherirse a las membranas interiores del cascarón (membrana testácea interna y externa). A partir del día nueve, los embriones que el día 20 de incubación están colocados al revés logran nacer con una tasa próxima al 80 % de lo normal.
Malposición 3: Cabeza volteando a la izquierda.
Qué ocurre: la cabeza se orienta hacia el lado izquierdo del huevo en lugar de colocarse bajo el ala derecha, que es la posición normal para la eclosión.
Consecuencia: El pollito tiene más dificultades para alcanzar la cámara de aire y coordinar los movimientos necesarios para romper la cáscara.
Esta malposición es más notable o visible en huevos colocados con el polo redondo hacia arriba que en los colocados horizontalmente. En muchos casos, el pico se encuentra encima del ala izquierda.
Cuando el embrión voltea la cabeza hacia la izquierda, reduce aproximadamente en 20 % sus probabilidades de nacer.
Malposición 4: Pico alejado de la cámara de aire.
Qué ocurre: el pico queda orientado lejos de la cámara de aire y no puede realizar correctamente el picaje interno al final de la incubación.
Consecuencia: El embrión puede quedarse sin oxígeno antes de iniciar la eclosión, reduciendo considerablemente sus posibilidades de supervivencia.
La consecuencia de esta posición es cinco veces mayor en huevos incubados horizontalmente que en los bien colocados con el polo grande hacia arriba, y se cree que casi siempre es letal. No obstante, es difícil reconocer esta malposición.
Malposición 5 – Patas sobre la cabeza.
Qué ocurre: una o ambas patas quedan situadas sobre la cabeza, limitando los movimientos normales del cuello durante la eclosión.
Consecuencia: El pollito tiene dificultades para girar dentro del huevo y romper la cáscara, aumentando el riesgo de quedar atrapado.
Común en la que una o ambas patas quedan atrapadas entre la cabeza y el cascarón, e impide los movimientos de la cabeza hacia atrás para tomar impulso, que se requieren para picar el cascarón con el diamante que tiene formado en el pico.
Las patas también participan en la rotación final del embrión, según corta la parte superior del cascarón para poder salir del huevo.
De esta manera, si la posición de las patas sobre la cabeza no impidió el picado o rotura del cascarón, sí puede malograr la rotación final y la salida del pollo. Por lo general, esta malposición ocupa el segundo lugar y representa aproximadamente el 20 % del total de malposiciones embrionarias.
Malposición 6 – Pico por encima del ala derecha.
Qué ocurre: el pico se sitúa sobre el ala derecha en lugar de quedar protegido bajo ella, alterando la posición normal de la cabeza.
Consecuencia: Puede dificultar la orientación hacia la cámara de aire y reducir la eficacia de los movimientos necesarios para iniciar la eclosión.
En esta malposición, el pico queda situado por encima del ala derecha, en lugar de permanecer protegido bajo ella como ocurre durante una eclosión normal. Esta alteración puede dificultar la correcta orientación de la cabeza hacia la cámara de aire y reducir la eficacia de los movimientos de picaje.
Aunque algunos embriones logran nacer en esta posición, el esfuerzo necesario para iniciar la rotura de la cáscara suele ser mayor. Su frecuencia es inferior a la observada en las malposiciones clásicas, por lo que suele detectarse únicamente al analizar huevos no nacidos.
Malposición 7 – Pico sobre la pata derecha.
Qué ocurre: el pico queda apoyado o atrapado sobre la pata derecha, impidiendo que adopte la posición correcta para el picaje interno.
Consecuencia: El pollito puede tener dificultades para acceder a la cámara de aire y para romper la cáscara en las fases finales de la incubación.
En esta posición el pico queda apoyado o atrapado sobre la pata derecha, impidiendo que adopte completamente la postura normal previa al nacimiento. La presencia de la pata delante de la cabeza puede dificultar tanto el acceso a la cámara de aire como los movimientos necesarios para iniciar el picaje interno.
Dependiendo del grado de desplazamiento, algunos pollitos consiguen corregir parcialmente la postura durante los últimos días de incubación. Sin embargo, cuando la posición se mantiene hasta el momento de la eclosión, las probabilidades de nacimiento disminuyen considerablemente.
Malposición 8 – Ambas patas detrás de la cabeza.
Qué ocurre: las dos patas quedan desplazadas hacia atrás, situándose detrás de la cabeza en lugar de permanecer plegadas bajo el cuerpo.
Consecuencia: Esta posición limita la capacidad de empuje y rotación del pollito, dificultando seriamente la salida del cascarón.
Nota: Es una de las malposiciones más llamativas y menos frecuentes observadas durante el análisis de huevos no nacidos.
Esta malposición se caracteriza porque ambas patas quedan desplazadas hacia atrás, situándose detrás de la cabeza en lugar de permanecer plegadas bajo el cuerpo. Como consecuencia, el embrión pierde gran parte de la capacidad de empuje y rotación que necesita para romper la cáscara durante la eclosión.
Se trata de una posición poco frecuente y llamativa, ya que altera simultáneamente la colocación de las extremidades y de la cabeza. Cuando el pollito no consigue corregirla durante los últimos días de incubación, el nacimiento suele resultar muy difícil sin ayuda externa.
Estas suelen ser las malposiciones registradas más comúnmente, ya que representan más del 70 % o más del total de embriones con posición equivocada. Muchos de estos embriones logran nacer y a menudo se les considera como una variante natural de la posición normal.
No obstante, se ha sugerido recientemente que un exceso de embriones en esta posición puede indicar estrés por calor. La deficiencia de ácido linoleico también se ha relacionado con esta malposición. En un mismo embrión se pueden presentar varias malposiciones a la vez.
Todos los huevos que se abran después de finalizada la incubación, que no han prosperado, se deben evaluar en busca de contaminación bacteriana (por ejemplo, si el contenido es verde, negro, si emite olor a podrido o si explota al abrirlo, aparte de la posición del embrión). Sin embargo, el color no debe ser la única guía, toda vez que un aspecto marrón se puede deber a falta de oxigenación.
Los huevos muy contaminados frecuentemente explotan al abrirlos y en otros casos puede ser difícil distinguir al embrión. No es importante registrar con exactitud el momento de la muerte del embrión en huevos contaminados a simple vista.
El propósito es registrar el porcentaje total de huevos contaminados y comparar el resultado con las normas de las mejores prácticas. Esto nos permitirá evaluar la eficacia de los procedimientos de manejo y desinfección del huevo y la incubadora.
En los registros que hagamos podemos incluir:
Ojo negro embrionario: el ojo aparece como un punto oscuro muy evidente rodeado por una red de vasos sanguíneos bien desarrollada. También comienzan a distinguirse las primeras estructuras de las alas y las patas.
El denominado «ojo negro» corresponde a una fase temprana del desarrollo embrionario en la que el ojo pigmentado destaca claramente sobre el resto de tejidos. Cuando el embrión muere en esta etapa, el crecimiento se detiene y el huevo conserva este aspecto característico.
Asperillos representa un caso especial de contaminación y puede convertirse en un problema grave. Siempre que se abren los huevos por la cámara de aire y se observa crecimiento de hongos en la membrana interna del cascarón, esto debemos registrarlo como posible contaminación con Asperillos y teniendo mucho cuidado de no inhalar ni diseminar las esporas de estos hongos.
Ojo negro embrionario
Diagnóstico visual:
El ojo aparece como una estructura negra muy marcada rodeada por vasos sanguíneos visibles. También pueden apreciarse los primeros esbozos de alas y patas, característicos de esta fase temprana del desarrollo embrionario.
Los embriones que murieron durante la etapa del desarrollo de las plumas se reconocen fácilmente al analizar los residuos del nacimiento. Este embrión murió aproximadamente a los 16 días de incubación.
El contenido del huevo suele presentar un color marrón rojizo oscuro, por la sangre en descomposición.
En la etapa del desarrollo del plumaje.
Diagnóstico visual: El contenido del huevo adquiere una tonalidad marrón rojiza oscura debido a la descomposición de la sangre y los tejidos embrionarios.
Los problemas más comunes relacionados con la temperatura durante el manejo del huevo antes de meterlos en la incubadora son:
Cualquiera de estos factores indicados aumenta la “Mortalidad Temprana” y la “Mortalidad Alrededor del Desarrollo del Anillo de Sangre”. El uso de dispositivos para registrar los datos de temperatura puede ayudar a identificar las áreas con problema.
Termómetros o digitales de temperatura también nos pueden ser útiles para calcular las condiciones de la incubación y para identificar si existen áreas calientes y frías dentro de las incubadoras, que necesiten corrección.
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