Enfermedades esporádicas en gallinas:
La cloacitis se refiere a la inflamación de la cloaca, un espacio ubicado al final del sistema digestivo de las gallinas, que es donde también convergen los sistemas reproductor y urinario. Si no se trata a tiempo, esta inflamación puede impactar de manera severa la salud del ave.
Se denomina cloacitis a una inflamación de la cloaca que puede darse en las gallinas reproductoras adultas, como consecuencia de un alto nivel de puesta y tras una debilitación del órgano cloacal, consecuencia del padecimiento de una enteritis o inflamación del intestino o aparato reproductor de la gallina, por cualquier origen.
Esta enfermedad infecciosa de las aves de corral, que se caracteriza por ulceraciones en la cloaca con flujo purulento que produce la inflamación de la cloaca y los huevos con anomalías, bien en su forma o tamaño, suele ser la causa de la retención de huevos durante la puesta.
Este proceso tiene su origen en especies salvajes del género Gallus, como el Gallus gallus, del que proceden las gallinas actuales.
El tipo de cloacitis varía según el origen; puede ser por un episodio de estrés agudo, una infección intestinal, un problema uterino relacionado con las hormonas o una combinación de uno o todos. Sucede con mayor frecuencia en gallinas y se asocia con un mal funcionamiento de la puesta de huevos.
Por lo general, dicha inflamación produce exudados que son vertidos directamente al exterior, lo que se aprecia por una aglutinación de las plumas pericloacales, y en el dorso a menudo faltan, estando cubiertas de materia fecal, con excremento, uratos y exudado (mocó). Esta puede cubrirse a su vez con una membrana diftérica amarilla, es decir, la infección también puede causar una cloaca roja o hinchada que puede sangrar.
Durante el transcurso de la inflamación de la cloaca, las aves hacen esfuerzos expulsivos, defecan con dificultad y reducen la puesta. Esto provoca una cloaca inflamada e infección en los sistemas digestivo y reproductivo de la gallina, con los primeros signos emitiendo una secreción blanquecina con mal olor, que puede apestar a levadura fermentada.
Este tipo de secreción indica que la gallina está experimentando estrés y su salud está fallando. Las condiciones dentro de la cloaca se vuelven insalubres, ya que el estrés tiene el efecto de aumentar el pH, lo que deteriora su función y predispone al conjunto de cloaca y a los órganos cercanos, el recto y el útero, a la infección.
La cicatrización puede dar lugar a una reducción asociada en la elasticidad y el diámetro de la cloaca, lo que puede ocasionar problemas con la puesta de huevos e incluso, en casos extremos, la defecación.
La cloacitis es causada por parásitos o cálculos, así como por una infección micótica oportunista de las mucosas del conjunto de la cloaca (Candida albicans), que no producen infecciones, salvo que penetren en un individuo inmunodeficiente (tener un sistema inmunitario debilitado) o inmunocomprometido.
Es más propensa el ave, al estar baja en defensas, por ejemplo, tratada con antibióticos por una afección o enfermedad, que han producido la muerte de las bacterias intestinales y reproductivas, buenas y malas del ave.
Esta dolencia puede ser tratada mediante la irrigación de la zona con yodo diluido y la aplicación de antibiótico tópico en crema (para problemas dermatológicos infecciosos de bacterias y hongos que atacan la piel).
La cloacitis, también conocida por vent gleet, inicialmente cursa con una intranquilidad de la gallina, que entra y sale del nido, más al realizar constantes esfuerzos expulsivos con el consiguiente agotamiento del ave, que ocasiona la congestión de la mucosa interior, que aparece enrojecida, tumefacta, lo que en algunos casos provoca el prolapso de la cloaca.
Se supone también que esta enfermedad infecciosa es venérea de las aves, pero ningún organismo causante está descrito como definitivo. Se cree que se propaga por coito, y se caracteriza por una congestión de la membrana de la parte posterior de la cloaca y la parte interior de la misma. La inflamación puede extenderse al oviducto y al ano.
Las causas más habituales de la retención del huevo durante la puesta son:
Primeros síntomas:
Síntomas avanzados:
Por lo general, no es contagioso para otras compañeras de bandada. La infección generalmente proviene de comer alimentos mohosos o en mal estado (especialmente maíz), agua contaminada, condiciones generalmente insalubres, cultivo agrio (causado por trastornos digestivos), desequilibrio de la flora intestinal (especialmente después de tomar antibióticos orales) y aparearse con gallos infectados.
Es por ello que en todos los supuestos debe actuarse con rapidez, retirando la gallina, y también para evitar que otras aves picoteen la cloaca roja, colocándola en un lugar tranquilo, con calor y humedad elevada. Los gallos deben ser aislados tan pronto como aparece la cloacitis en el rebaño, para evitar la propagación de la enfermedad por coito.
También se considera que una fuerte infestación de piojos (por sus excrementos, cultivo para bacterias y hongos) puede predisponer las membranas de la cloaca a la infección, y este es un factor que puede ser fácilmente eliminado desparasitándolo.
Para obtener una mejor comprensión de la cloacitis, es necesario un conocimiento de la función y la anatomía de la cloaca. Es una estructura compuesta de tres cámaras (ver foto) que se encuentra inmediatamente dentro del respiradero (ano) de la gallina y es una extensión del intestino grueso y el recto.
La cloaca aparece como un agrandamiento en forma de campana al final del recto. Es el lugar de vaciado o encuentro de varios sistemas: el tracto digestivo, urinario y el reproductivo. En las aves les permite orinar, defecar y poner huevos usando una sola abertura (orificio) externa.
La parte de la cloaca que recibe el excremento alimenticio (coprodeum) es la más grande y está situada hacia el extremo de la cabeza de la estructura. Esta es la parte de la cloaca que le permite a la gallina acumular la acción excretora y retener un volumen considerable de excremento en la cloaca. Habrás visto este efecto cuando las gallinas abandonan el nido y producen una gran caca de olor muy fuerte.
La parte de la cloaca donde entran el huevo y la orina es la parte más pequeña, llamada urodeum. La parte final de la cloaca se llama proctodeo Desde el proctodeo, el excremento de alimentos y la porción de orina adherida se pasan directamente al exterior a través del ano.
Cada cámara está separada de la otra por un complejo conjunto de membranas que actúan como válvulas que permiten al ave interactuar con ellas, según sus necesidades. Si estas secciones se infectan o dañan, tenemos la cloacitis.
Esta enfermedad tiene un impacto sobre la cloaca, una región importante en la que se unen el sistema reproductor, el urinario y el digestivo de la gallina.
Después de aislar las aves afectadas, bañar al ave, limpiar las partes externas afectadas, sujetar las plumas alrededor de la cloaca y romper todas las costras.
Extendemos con un palillo de algodón una pomada mercurial (yodo), tanto en el exterior como en el interior de las superficies; la cloaca, esta se puede alcanzar fácilmente pasando el dedo a través del ano. Se deberá practicar una desinfección completa de los gallineros o locales.
Con el máximo cuidado se lubrica con aceite o vaselina bórica la cloaca, procurando que el líquido penetre en el interior del tramo final del oviducto, y aplicar una crema antifúngica (para los hongos); luego iniciaremos con gran suavidad un delicado masaje, intentando que el huevo se sitúe en buena posición y se traslade en dirección descendente.
En algunos casos, una dieta demasiado alta en proteínas puede causar este problema. En tales casos será necesario cambiar la dieta alimentaria para corregirla.
Durante el tratamiento, evitar alimentar con demasiada comida acuosa como la sandía. Puede prevenir agregando un tapón o cucharada de vinagre de sidra de manzana, y si es con la madre, mejor (sustancia espesa y turbia con muchas propiedades beneficiosas), por cada litro de agua potable, para controlar el PH (previene el crecimiento de levadura) en su sistema digestivo; solo utilizar en los recipientes plásticos de agua; en los de metal pueden corroerse.
Si no se trata, puede causar problemas en el tracto reproductivo, dejando el tejido cicatricial interno o alrededor del orificio de la cloaca, causando deformidad. Si el tracto reproductivo está dañado, el ave puede volverse infértil y, al deformarse los tractos reproductivos o de la cloaca, la gallina no puede expulsar el huevo.
Como resultado de esto, podría desarrollar peritonitis, que a menudo es fatal.
Un complejo vitaminado, después del tratamiento, fortalecerá a nuestras aves.
Por supuesto, siempre debemos seguir el consejo y la medicación de nuestro veterinario.
Es esencial prevenir la cloacitis en las gallinas para impedir problemas de salud que podrían afectar no solo el bienestar del ave, sino también su producción de huevos.
Mantener una higiene adecuada en el gallinero es una de las acciones más relevantes. Limpiar periódicamente el suelo, los nidos y los bebederos contribuye a disminuir la presencia de bacterias y otros microbios que tienen el potencial de causar infecciones en la cloaca.
La alimentación también tiene un rol crucial. Una alimentación balanceada, rica en nutrientes y adecuada a la edad y condición de la gallina, ayuda a conservar el sistema digestivo en buen estado y previene dificultades durante la puesta.
También es esencial prevenir situaciones de estrés, pues estas pueden disminuir la fortaleza del sistema inmunitario de las gallinas. Su salud puede verse afectada de manera negativa por factores como la presencia de depredadores, el hacinamiento o las variaciones repentinas de temperatura.
En conclusión, la observación cotidiana de las aves posibilita identificar cualquier anomalía a tiempo. Inspeccionar la condición del plumaje, el área de la cloaca y el comportamiento general de las gallinas permite actuar rápidamente antes de que la situación empeore.
La cloacitis en gallinas es un problema que puede ser tratado con éxito si se descubre a tiempo, garantizando una higiene apropiada, una alimentación adecuada y el control del ambiente.
Es la inflamación de la cloaca, que tiene un impacto en el sistema reproductor y digestivo de las aves.
Puede deberse a infecciones, mala alimentación, estrés o problemas en la puesta de huevos.
Sí, si se identifica a tiempo y se utiliza un tratamiento apropiado, además de contar con buenas condiciones de manejo.
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