Oscar Smart, el malogrado avicultor inglés fallecido en 1919, a quien la Gallino cultura universal profesara reconocimiento, por su fecunda y desinteresada labor, en pro de la selección de ponedoras.

Entre los hombres de mayor relieve que han trabajado en Avicultura y nos ha dejado uno de los legados más importante, destaca de notable manera Oscar Smart, zoo técnico, publicista y avicultor ingles, que luchando con no pocos inconvenientes y dando pruebas de una perseverancia poco común, llego a ocupar por sus méritos propios la presidencia de la Sociedad de Profesores e Investigadores de Avicultura, y contribuyendo anteriormente a la fundación de la Scientific Poultry Breeders Association.

Desde muy niño, siendo aun estudiante. Oscar Smart demostró una decidida vocación por el estudio de las obras de Darwin, La Marck y las teorías y leyes Mendelianas, con lo cual atesoró un poderoso caudal de sólidos conocimientos que empleó para sus primeros trabajos en la investigación científica criando canarios, palomas y gallinas.

Delicado de salud desde su tierna edad, Oscar Smart no podía ser avicultor industrial porque ello no se lo permitía, pero convencido de los rendimientos que la crianza de gallinas, bien conducida podía reportar al avicultor y teniendo los conocimientos que él había logrado y adquirido en su pequeño parque avícola de Bonneybrook, sentía la vocación para hacer el bien, abriendo los ojos a los que no veían.

Por aquellos años y hasta 1912 Oscar Smart se puede decir que era desconocido en su propio país. El año de 19I0 había ofrecido a la prensa avícola británica sus dos primeros artículos;

  • uno sobre el “ Método de lavar y preparar las aves para las exposiciones “.
  • y otro sobre “ La herencia y la fecundidad “.

Por curioso que nos parezca solo le admitieron el primero, nada relevante, en cambio en el otro, el más importante, en el que había invertido 15 años de estudios y experimentos, se lo rechazaron.

Sólo en 1912 Randolph Meech, fundador del periódico “Eggs” (Huevos) se dio cuenta de quien era aquel hombre, Oscar Smart, y de lo que sus trabajos valían, gracias a Randolph debe hoy toda la Avicultura Mundial el conocimiento de los trabajos de aquel hombre de ciencia y experto avicultor.

Desde 1912 hasta 1917 la firma de Smart aparecía semanalmente en aquel periódico, siendo admirando por todos aquellos que leían sus escritos, el valor de sus notas científicas y de las contestaciones que en “Eggs” daba a cuantos le dirigían consultas. Luego colaboró en otras publicaciones como “Illustred Poultry Record” y en ‘Poultry World”.

Oscar Smart se puede decir que si no fue el creador de la nueva raza de Gallinas “Mendel” (así llamadas en homenaje y memoria del descubridor de las leyes de la herencia), pero por lo menos fue el fijador de sus características así como de las Campines blancas y las “Silkie Langshan Croad” (cruce Langshan con sedosas).

Habiendo iniciado los trabajos para la obtención de las Rhode Island negras, trabajo en el que le sorprendió la muerte en 1919, joven aun y lleno de entusiasmo en su meritoria labor y tan pobre como había vivido siempre.

Cuando murió estaba terminando el manuscrito de un libro que pensaba publicar bajo el nombre de “ Gallinas de Exposición y gallinas de utilidad obtenidas por selección en la misma raza y en la misma línea “, y de haberse publicado este libro, hubiera sido tan clásico como lo es ya “ La herencia y la Fecundidad en las gallinas “.

El 22 se septiembre de 1917 apareció la obra de Smart, titulada Herencia de la fecundidad en las gallinas. Este libro constituye la aportación más valiosa para el progreso avícola mundial, siendo traducida al francés por el Dr. Fernando Monod, y poco después al castellano por el Sr. Laborde-Bois, que primera mente la fue publicando en números sucesivos en la revista más importante de la época España Avícola, y en 1933 en un libro de 144 paginas con numerosos gráficos.

Oscar Smart estudia en su completa obra, todo cuanto se relaciona directa e indirectamente con las gallinas; fecundidad, su naturaleza, circunstancias exteriores que pueden modificarla, su factor anatómico y la función fisiológica, para luego deducir que la producción de huevos, esta directamente afectada sin solución de continuidad, por la herencia y por el medio.

Afirma que la gran fecundidad de carácter genital es hereditaria en las gallinas, y explicando las múltiples posibilidades de variación en el factor fisiológico, estableciendo diferencias entre su naturaleza y el grado a que pueden llegar, clasificándolas en;

  • Dimorficas o definidas.

  • Fluctuantes o indefinidas.

Resultados de apareamientos

Resultados de apareamientos, en las láminas veremos los cruces.

Vemos claramente que en todos los casos en las que interviene L0, las descendencias producidas es siempre de esta categoría, sin que tenga gran valor alguno, tanto el gallo o la gallina de las dos categorías superiores. De esto se deduce la importancia del factor L0, para eliminarlo rigurosamente de todas las emparejadas.

En los casos de apareamiento con ausencia de aves (L0), la gallina en su descendencia, da siempre la mitad de los machos de su categoría L2 y la otra mitad de la categoría L1. inmediatamente inferior.

El gallo produce hembras de su categoría en tres casos.

  1. Cuando el gallo pertenece a la categoría L2 con gallina L2.
  2. Cuando el gallo L2 con gallina L1, da la mitad de las hembras de su clase y la otra mitad de la inferior, o sea L1.
  3. Cuando el gallo L1 con gallina L1.

Por supuesto desechamos los cruces con (L0).

Os pongo el resultado de los apareamientos aquí, para que os fijéis en los números de las hembras y de los machos, de esta manera os sera mucho más fácil consultar las láminas que encontrareis mas abajo.

Oscar Smart  foto publicada en Mundo avicola 1925

Solo se puede conjeturar de manera exacta, como se transmite la variación genital o innata. Hay muchos caminos posibles. Las mismas células germinales nativas pueden experimentar cambios fisiológicos, en la madurez de las células generativas desaparecen la mitad de los cromosomas masculinos y la mitad de los femeninos, dando lugar cuando esta desaparición es irregular, la descendencia resultara diferente de una manera ineludible.

Por otro lado, la herencia atávica (si un descendiente presenta uno o más caracteres, que los hace parecerse más a sus antepasados remotos, que a sus padres), suele manifestarse muy frecuente mente y su influencia ya fue definida por Galton en su famosa ley que dice:

Los dos padres contribuyen en la transmisión aproximada de la mitad de cada facultad hereditaria, correspondiendo a cada uno de ellos una cuarta parte.

Los cuatro abuelos contribuyen con una cuarta parte, osea una sexagésima parte cada uno de ellos, y así en las sucesivas generaciones : 1/2 + 1/4 +  1/8 + 1/16 …, siendo la suma igual a la unidad.

Esta serie indefinida presenta la particularidad de que cada sumando es igual a la suma de los que le siguen; ejemplo: 1/2 = 1/4 +1/8 + 1/16 + et., O también: 1/4 = 1/8 + 1/16 .

El predominio de ciertos antepasados en una genealogía cualquiera, esta eliminado por una ley que no admite más que la influencia reducida a un termino medio; ello ocurre sin duda, por el predominio del sexo con relación a ciertos caracteres.

De esta ley que Smart comenta y explica con ejemplos, saca las conclusiones de que todo cambio en las células germinales de los padres, que son los más interesantes al estudiar las cuestiones de fecundidad o reproducción, se transmiten hereditariamente, afectando a los órganos reproductores de la descendencia precisamente.

De lo que se deduce la enorme importancia que toda la variación genital tiene en el aumento o la disminución de la fecundidad. Las variaciones genitales son lo único que nos puede proporcionar alguna base para la selección, puesto que son susceptibles de la transmisión hereditaria;

Ya que como Smart afirma, sea el que quiera el grado de fecundidad de una gallina o ave, si tan apreciable carácter se debe parcial o totalmente a condiciones del medio y no puede ser  heredada, no podrá ser transmitida a la descendencia, y en tal caso no podrá destinarse para la reproducción a la ponedora, que la podemos denominar accidental o perfeccionada, por la acción de los alimentos estimulantes, temperatura favorable y tantas otras cosas, que si cesan de actuar y la ponedora se deja confiada a su aptitud congénita (designa cualquier rasgo o identidad que ha estado presente en un individuo desde su nacimiento), cesara también la puesta.

En cambio, si la fecundidad es innata, si la gallina pone considerablemente, sin necesidad de estímulos del medio, con solo tener al alcance se su pico los elementos necesarios para que su anatomía se desarrolle y la función fisiológica sea normal, podremos albergar la esperanza de que transmita a su descendencia el carácter o condición de fecundidad, siempre que se aparee con un gallo que lleve congénita mente el mismo deseo o factor.

Para calificar a una gallina de buena, mediana o mala ponedora, no hay otros motivos que el numero de huevos que ponga. Si se suman el numero de huevos que durante un año se han recogido en un gallinero y se divide por el numero de gallinas que lo pueblan, obtendremos lo que se llama promedio de puesta.

Pero esta apreciación no es justa, porque todas las gallinas no han contribuido con un exacto numero de huevos al total. Así se cuenta únicamente en los gallineros o galpones, donde no existen los nidales de registro o puesta.

Pero si el avicultor o aficionado cuenta con estos nidales de registro de postura, puede llegar a determinar exactamente, salvo averías, descuidos o insuficientes nidales de registro, toda la postura de cada gallina, pero muy importante al establecer el registro, deberá fijarse en tres detalles que en las teorías smartianas se precisan y que son:

  • a) postura durante el año de polla.

  • b) Puesta invernal.

  • c) Ciclo de fecundidad.

La puesta invernal: comprende un periodo de trece semanas, que puede comenzar, bien el 15 de octubre y acabar el 15 de enero siguiente, o bien el 1 de noviembre al 1 de febrero.

La fecundidad: Que se computa durante estos tres meses invernales, tiene un valor selectivo mucho mayor que la puesta de todo el año, porque es menos probable que las afecten a las gallinas, las condiciones favorables del ambiente, cuyos efectos ya sabemos, que no son heredables.

Teniendo claro estos datos, con el fin de apreciar el valor de las ponedoras invernales, Oscar Smart estableció tres categorías, señalándolas con la inicial de la palabra layer, que en ingles significa ponedora, denominándolas según orden de méritos, L2, (buena) L1, (mediana) L0, (mala). Signos que han sido adoptados universalmente.

Son gallinas L2: aquellas que ponen más de 30 huevos (buenas) durante las trece semanas del periodo invernal. Es decir, que calificaremos de primera clase a la gallina que llegue a poner 31 huevos en adelante.

Son gallinas L1: Las que rinden de 1 a 30 huevos (medianas) en la temporada invernal avícola.

Son gallinas L0: Todas las que no ponen ningún huevo (malas), durante el periodo citado.

Bien con esto ya tenemos definido las calificaciones posibles de las gallinas de nuestro gallinero o galpón, correcto. Pero dentro de cada grupo hay cuatro clases, que van de menor a mayor producción de huevos y que se clasifican por números. Por ejemplo: dentro de la categoría L2, tenemos los números 2, 4, 6, y 8.

  • La L2 numero 2 comprende a las gallinas con puesta invernal de más de 80 huevos y anual de más de 280.

  • La L2 numero 4 indica a las gallinas ponedoras de 50 a 80 huevos en invierno y con un registro anual de 230 a 280.

  • La L2 numero 6 comprende a las de puesta invernal entre 40 y 49 huevos y anual de 220 a 229.

  • La L2 numero 8 abarca a las ponedoras invernales de 31 a 39 huevos, con rendimiento anual de 140 a 199.

Igualmente la clase L1 hay los grupos 10, 12, 14, y 16. Sus rendimientos los veréis indicados en las laminas que encontrareis más abajo para explicar los apareamientos smartianos.

En la parte superior aparece la categoría y el grupo, y en el centro de cada imagen veréis dos iniciales y unas numeraciones, que pertenecen;

  • P.  I. = Puesta invernal.

  • P.A. = Puesta anual

En el grupo L0, solamente se indica la puesta anual, porque la de invierno es nula y por este motivo todas las fotos llevan el cero detrás de P. I. =.

Los gallos se califican de la misma manera que las gallinas, teniendo en cuenta la puesta de la madre, así como la de sus hijas en el primer año. En las láminas que vamos a emplear, veréis que se indica exactamente lo mismo que las gallinas.

Una cuestión importante es que la diferencia de puesta entre aves de la misma categoría L2, (buenas) L1, (medianas) L0, (malas) “constituyen variaciones fluctuantes que no se heredan”, siendo este un punto que conviene dejar bien determinado.

Los hechos esenciales que hemos de tener en cuenta son:

La fluctuación no es hereditaria, lo que se demuestra, porque una gallina con puesta invernal de 10 huevos, por ejemplo, apareada con un gallo hijo de una gallina de la misma puesta, dará origen a descendencia femenina, cuya puesta invernal fluctuara entre 1 y 30 huevos, cuando la puesta debiera ser exactamente de 10 huevos, si la fluctuación fuera hereditaria.

El factor L1, es hereditario lo que se demuestra por el hecho de que el apareamiento de dos aves de esta categoría solamente nacen pollas L1.

Cuando se aparean dos reproductores de muy alta fecundidad, que pertenezcan a dos estirpes sin relación de parentesco, hay muchas posibilidades de que ocurra casos de;

  • Atavismo: Fenómeno de herencia discontinua, por el cual un descendiente presenta caracteres genéticos de un antepasado que no se manifiestan en generaciones intermedias, aunque se hallan latentes en estas.

  • Reversión: Restitución o vuelta del ave al estado que tenía anteriormente, es decir al estado salvaje o primitivo.

Y suele ocurrir que en la progenie aparecen gallinas de tipos L1, L0, siendo los padres o reproductores L2,. El cruce de linajes o lo que solemos llamar habitualmente “mezcla de sangres”, es la más frecuente causa de reversión hacia el tipo primitivo, o sea hacia la gallina de tipo salvaje, cuya escasa puesta no tiene punto de comparación con el rendimiento de nuestras actuales gallinas.

Calificación de las pollas.

Recomienda Smart para la practica de la calificación de las pollas, que debemos empezar por desechar todas aquellas aves, que a mediados de octubre o comienzo de noviembre no hayan alcanzado su completo desarrollo.

  • Las que están mudando.
  • Las delicadas de salud.
  • Las que tengan defectos de conformación.
  • Las que tengan los huesos del pubis y las quilla del esternón excesivamente gruesos. 
  • Las que difieran del tipo de la raza a que pertenecen (patrón de la raza), por ser menores o por haber alcanzado un excesivo desarrollo (peso).

Una vez que hallamos realizado la primera selección y apartadas todas las gallinas que han presentado alguno de estos defectos ya comentados, se procederá a someter las restantes a la prueba del nidal de registro, teniendo en cuenta las pautas siguientes:

  1. Ingresaran en el gallinero tres semanas antes de comenzar la puesta, para familiarizarse.

  2. Cada una de ellas ira marcada con su correspondiente anilla numerada.

  3. Todas habrán de tener la cresta bien coloreada y los huesos de las pelvis con una separación inicial, para llevarlas al gallinero de comprobación.

  4. El modelo de nidal registrador que se emplea a de ser seguro en todo su funcionamiento, silenciosos al cerrarse, permitiendo que las gallinas que va aponer sus huevos este en la penumbra, y que no puede entrar mas de una a la vez; que sea fácil y cómodo de limpiar; que haya un nidal para cada dos ponedoras.

  5. La alimentación en la dieta, ha de estar compuesta de manera que no resulte ni excitante ni engrasante (equilibrada); tampoco han de estar sometidas a alimentación intensiva (110 a 130 gramos por ave); Se procurara que solamente cuando hace frío o mal tiempo, las gallinas permanezcan encerradas en el gallinero o galpón.

  6. Si se recogen huevos fuera de los nidales, no se adjudicaran a ninguna de las ponedoras.

  7. Los huevos anormales por cualquier concepto, si se deben contarse, pues la producción de cada uno de ellos, (exceptuando los huevecitos de finales de puesta que no contienen yema), supone un ovulo maduro y desprendido del ovario. Se deben anotar en la hoja de registro, para comprobación por si la misma gallina muestra tendencia a la puesta de huevo anormal.

  8. Los huevos de dos yemas se contaran como dos, puesto que son dos ovulo que los forman.

Cada huevo puesto por cada gallina se anotara en el registro correspondiente, y para llevar con la debida minuciosidad las anotaciones se debe tomar el peso cada diez o quince días.

Los registros de puesta son fáciles de hacer en una hoja de Word, yo os dejo un ejemplo en foto, en la parte de arriba tendremos la información por mes, ( Mes, gallinero, raza, origen, et.,) en la parte de abajo se traza una casilla horizontal, en la que se escriben los días del mes, y luego se rayan verticalmente para que cada día tenga su columna, cada vez que ponga un huevo una gallina, se marca en la casilla correspondiente de la anilla del ave y día.

Al final de la casillas de los días tendremos tres casillas más anchas, en la que se anota el total de huevos puesto durante el mes y junto a ella otra igual con la producción anterior y al final el Total de puesta de esa gallina.

Las gallinas presentan muy notables variaciones al compararse entre ellas la regularidad o periodos de puesta y descanso. Smart concede a este hecho considerable importancia.

Dice que es necesario saber el orden en que se ponen los huevos, el ritmo de puesta. Para poder explicar su teoría recurre a datos retrospectivos y explica que la gallina silvestre pone unos cuantos huevos de 10 a 15 y paraliza su puesta, se enclueca, los incuba y cría hasta que los pollitos tienen dos o tres meses y vuelve a producir nuevamente otra serie de huevos reducida, repitiendo el mismo proceso de la vez anterior.

Raramente se repite más de dos veces al año la crianza, y por lo tanto, es común y corriente que solo haga dos echaduras o puestas.

Algo de esto ocurre con las gallinas domesticas, cuyos hábitos e instintos han sido enormemente transformados por el hombre para su productividad. También ponen por series y el descanso suceda a la producción, sin que en la mayoría de los casos, muestren las gallinas (ponedoras) deseos de incubar.

A la serie de huevos puestos sin interrupción se denomina “ciclo” y el tiempo de inactividad o descanso se conoce por “ritmo“.

Cuando se seleccionan pollas que hayan de destinarse a la reproducción, entre las que posean el factor L2, eligiéremos de preferencia las que tengan mayores ciclos.

Hoja registrado ejemplo de puesta

Calificación de los gallos.

El método para calificar a los machos es muy sencillo y lo podemos explicar de esta manera:

Se toman tantos machos como sean posibles hijos de una gallina L2, en cualquiera de sus clases, y se aparean con pollas que hayan demostrado ser de la misma clase L2, de esta manera componemos tantos lotes como sea posible, hasta formando tríos, si no hay otro remedio, para contar con el mayor numero de galli-pollos sometidos a prueba.

Todas las hembras resultantes de estos apareamientos se someteran al nidal registrador, en las condiciones explicadas anteriormente. Los gallos cuyas hijas sean todas L2, en sus cuatro clases, números 2, 4, 6, 8, serán de categoría L2, contrastadas.

Los que tengan descendencia femenina de los números 10, 12, 14, 16, serán L1, como ellas.

Cuando se haya procedido de esta modo tendremos la seguridad de haber descubierto los gallos de la mejor categoría, y después de bien marcados y reseñados, pondremos a esos gallos con siete u ocho gallinas L2, Toda la descendencia femenina será de esta categoria, y los gallos resultaran la mitad L2, y la otra mitad L1.

No faltara quien diga que este plan de comprobación selectiva obliga a no servirnos de los gallos hasta que han cumplido dos años. La observación no tiene valor, pues ya que todos sabemos o no, que precisamente al llegar a su segundo año salvo raras excepciones, es cuando los machos están muy robustos y en plenitud de sus funciones reproductoras, si se les ha cuidado como es debido. Ademas, ha de ser siempre más interesante para nosotros la calidad que la cantidad.

Los gallos L2, comprobados, son de verdadero valor para quien quiera mejorar gradualmente la puesta de sus gallinas, y por lo tanto, aquellos reproductores que pertenezcan a esta clase deberán guardarse tanto tiempo como sus facultades les permitan cumplir el divino precepto de multiplicar su especie.

Debemos tener claro, que cuando hayamos de necesitar algún reproductor de categoría L2, HABRA DE TENER VEINTE MESES DE EDAD como mínimo. Hay que hacer esta advertencia porque en varias ocasiones hemos visto por comerciantes o criadores que ofrecían sus reproductores L2, que contaban ocho o nueve meses de edad. Sin duda lo hacían así no por mala fe, sino más bien por ignorancia, por creer que todos los hijos de L2, X L2, heredaba esta condición.

Ello como ya hemos comentado, no ocurre nada más que en las hembras lámina 3 ª. Entre los machos hay una mitad de la categoría inferior y hasta que se comprueban en la puesta de sus hijas no pueden distinguirse.

En las siguientes láminas de apareamientos se especifica claramente el resultado. Ademas en la lámina de resultados de apareamiento nº 13 y 14, con un resumen compendiado, que os recomiendo se estudie con la debida minuciosidad para darse cuenta de ello, y de todas las conclusiones a las que llego Smart en su admirable estudio sobre la fecundidad de las gallinas.

Lámina de apareamiento 1 ª

Lámina de apareamiento 2 ª

Lámina de apareamiento 3 ª

Lámina de apareamiento 4 ª

Lámina de apareamiento 5 ª

Lámina de apareamiento 6 ª

Lámina de apareamiento 7 ª

Lámina de apareamiento 8 ª

Lámina de apareamiento 9 ª

Lámina de apareamiento 10 ª

Lámina de apareamiento 11 ª

Lámina de apareamiento 12 ª

Láminas de apareamiento 13 y 14 ª

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LOHMANN ANIMAL HEAFTH (2012)

 

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