Autor del libro más afamado de agricultura en nuestro país. Gabriel Alonso de Herrera nació en Talavera de la Reina, en torno a 1460 o 1470, y vivió en Granada, protegido por Hernando de Talavera, al que sin duda conoció, y solo podemos afirmar que falleció después del año 1539.
En esta ciudad, tenía fama de experto en cuestiones agrícolas; ya consta en documentos fehacientes de 1503 y 1528, en las inmediaciones de Granada y Guadix.
Aprendía y practicaba los conocimientos que le enseñaron los españoles árabes y, en fincas próximas a ambas ciudades, plantó árboles, plantas de huerta y frutales, siendo pronto su saber en arboricultura y horticultura al de muchos de los moriscos que le habían enseñado.
Desde el año 1500 al 1512, viajó recorriendo muchas regiones españolas, Vizcaya, Aragón, Montes Pirineos, Valencia, Córdoba, Almería y Málaga, por Italia y Francia, a fin de recoger información y adquirir conocimientos prácticos para su libro. La importancia de esta obra es capital en el desarrollo agropecuario de España.
Estudió en la histórica ciudad de Granada la carrera eclesiástica, fue capellán del ilustre cardenal y arzobispo de Toledo, Fray Gonzalo Ximénez de Cisneros, y presbítero de la parroquia de San Miguel en su ciudad natal. Herrera tenía dos hermanos, no menos notorios que él en su tiempo.
Hernando Alonso de Herrera, el mayor, fue el primer catedrático de retórica de la Universidad de Alcalá y Diego Hernández de Herrera, el segundo, sobresalió en la música y fue primer organista de la Iglesia de San Ildefonso de Alcalá.
Sus relaciones familiares y personales lo sitúan en el círculo intelectual más selecto y avanzado del humanismo de su tiempo. Su obra nace ligada al movimiento de renovación profunda de los marcos culturales y a las preocupaciones reformadoras de Cisneros; esto tendrá una importancia decisiva en su manera de plasmar, tanto los ideológicos como los literarios. La obra del ilustre capellán, que se escribió en nuestro idioma nativo, fundador de la Universidad de Alcalá de Henares y divulgador, iniciador y protector de la primera obra de agricultura.
Después de la primera edición impresa de su obra, efectuó otros viajes que le permitieron hacer notables adiciones a su anterior publicación.
Su eminencia, el cardenal Cisneros, que tantas iniciativas tuvo para el logro del engrandecimiento de España, entendiendo que las bases principales de la prosperidad en un país como el nuestro debieran ser la agricultura y la zootecnia.
Ya era sabido que existían ediciones latinas de la obra de Columela y manuscritos españoles arábigos de insignes escritores, como ya hemos visto, pero precisaba un traductor que reuniese los elementos esparcidos y los pusiese en lengua castellana para lograr que en todos los ámbitos del país se difundieran los problemas agrícolas y sus soluciones.
Cisneros encargó a su erudito capellán G. Alonso de Herrera que hiciese esta obra. Pagada por el insigne cardenal, en Alcalá de Henares se publicó la primera edición y a sus costas se repartieron gratuitamente ejemplares, en todas las ciudades, villas y pueblos de su arzobispado, de la obra de agricultura del sabio sacerdote geopónico, escrita en folio, el tomo de 354 páginas; en ella se contiene detalladamente todo aquello que diariamente el agricultor debe desempeñar y las metas que debe perseguir, y por eso este gran libro se conservaba y era herencia en las familias.
Es cierto que, como escribía el conde de Campomanes, diciendo si Herrera, así como conoció las obras de los autores griegos y romanos, o nuestro Columela y las de algunos árabes, hubiese conocido la de Abu Zacaria Iahia, su obra hubiese tenido más carácter de agricultura nacional.
Pues por desconocer, prescindió de cultivos que solo en contados países europeos, como el nuestro, se dan y que constituyen enorme suma de riqueza. Aun con este capital defecto, ejerció el libro de Herrera una gran influencia en el progreso de la agricultura y ganadería nacionales.
Otra cuestión de interés altamente científica que ofrece la obra de Agricultura de Herrera, dando los nombres vulgares españoles de muchas plantas, que por primera vez se dan, antes que en ningún otro libro.
Presenta en la portada el escudo del cardenal Cisneros, timbrado de capelo, dentro de una orla formada por cuatro cintas iniciales grabadas y con adornos de motivos vegetales.
Expongamos el contenido de esta obra publicada en 1513 en Talavera de la Reina y transcrita en 1818, que la divide su autor en seis libros:
(El ejemplar digitalizado es de la Biblioteca Nacional de España).
El libro I trata de la labranza y de otras muchas particularidades y provechos del campo.
El libro II se ocupa de las tierras, aires, sitios que son buenos para las viñas y apropia cada manera de tierras a su suerte de vides.
El libro III contiene el estudio de los árboles, y primero expone algunas generalidades de ellos, que son comunes a todos o la mayor parte de los mismos; después dice que hablará más particularmente de algunos.
El libro IV trata de las huertas y sus sitios (emplazamiento), del modo de ser, de los estiércoles y modo de estercolar; de los cercos y cerraduras de las huertas; de las maneras y tiempos de regar y de algunas hortalizas.
El libro V se ocupa de las crías de algunos animales (gallinas, ánsares, ánades, palomas, pavones) y primero de las abejas. En estos capítulos habla de las gallinas.
El libro VI: Se enseñan brevemente las cosas que conviene que se hagan en cada mes en el campo. Este tratado va repartido por menguantes y crecientes de luna, diciéndole qué actividad se ha de hacer en creciente y cuáles en menguante. Asimismo, dice el autor, pondremos otras señales de algunas alteraciones de los tiempos, que las puedan claramente entender, y algunas otras particularidades necesarias.
La obra, en sus diferentes ediciones en castellano, se ha impreso con títulos diferentes:
Raíces y aplicación de la agricultura sostenible – Gabriel Alonso de Herrera; compilado por Juan Estevan Arellano, en asociación con el Centro Nacional de Cultura Hispana; traducido por Rosa López-Gastón; ilustraciones de Bryan Romero. Layton, Utah.
Inglés:
Ancient City Press, 2006
Digitalizado por Google Libros.
Tratta da diuersi antichi et moderni scrittori. Dal Sig. Gabriello Alfonso d’Herrera. Et tradotta di lingua spagnuola in italiana Da Mambrino Roseo da Fabriano.
Nella quale si contengono le regole, i modi, & l’vsanze, che si osseruano nell’arrare la terra, & piantar le vigne & gli alberi, gouernare i bestiami, & fare ottimamente, cioche all’agricoltura s’appartiene.
Con la tauola de i capitoli. In Venetia : appresso Nicolò Polo, MDXCII Agricoltura 1592, Venecia (El ejemplar digitalizado pertenece a la Bayerische Staatsbibliothek Digital)
Italiano:
En 1841 Lisboa y 1849 Lisboa; nuevo arte que enseña a crear, tratar, elegir y curar cabras, corderos, ovejas, cerdos, bueyes y vacas… Por Gabriel Alonso de Herrera; traducido del español por Antonio Gamarra. Lisboa: Typographia Nunesiana, 1849 (Datos tomados de la copia del anticuario Khronosbazaar de Lisboa)
Portugués:
No he encontrado la digitalización.
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