Cartel Alimentos Paraíso 1930

Los granos y las mezclas constituyen la parte más importante de los alimentos consumidos por las gallinas. Para estimular un consumo suficiente de alimentos, estos deben ser de buena calidad y apetecibles para nuestras aves.

Pero claro esta, esto no quiere decir que debamos suprimir por completo un alimento por no ser apetecible. Pues puede poseer otras cualidades que lo hagan especialmente útil. Lo importante es la naturaleza del alimento en conjunto.

El alimento debe ofrecer una condición mecánica adecuada en cuanto a tamaño, dureza, volumen y consistencia cuando se mezcla con agua.

Los granos no deben ser ni demasiado grandes ni demasiado duros.

Los alimentos molidos deben de mantener una proporción entre voluminosos y concentrados.

También importante no deben resultar ser excesivamente pegajosos al mezclarlos con agua. Las mezclas deben molerse uniformemente y ser homogéneas en su coloración para evitar que las gallinas las picotee y desperdicien una parte.

Se ha planteado la cuestión muchas veces, de porque se emplean mezclas molidas en la alimentación de nuestras aves.

Las razones son algo evidentes, una de las principales es que la molienda evita el trabajo de trituración de la molleja con lo que nuestras gallinas pueden aprovechar mayor proporción del alimento y al mismo tiempo economiza parte de la energía que consumieran en la trituración.

Por ejemplo cuando hacemos o ponemos para comparar una ración de granos enteros y la otra con una mezcla molida. Si parte del alimento se suministra triturado, las gallinas consumen mayor cantidad de él que de la forma entera del mismo. Esto es muy importante tener en cuenta que los resultados obtenidos en el crecimiento y la producción, todo ello depende del consumo de alimentos.

Otra razón es que nos permite utilizar subproductos que poseen excelentes valores nutritivos, como proteínas animales como pueden ser Los granos y las mezclas constituyen la parte más importante de los alimentos consumidos por las gallinas.

El alimento debe ofrecer una condición mecánica adecuada en cuanto a tamaño y dureza y volumen y consistencia cuando se mezcla con agua.

Los granos no deben ser ni demasiado grandes ni demasiado duros.

Los alimentos molidos deben de mantener una proporción entre voluminosos y concentrados.

Hoy en día también tenemos los piensos mezclados y triturados y con un montón de componentes agregados en ellos, dándonos unas proporciones adecuadas para alimentar a nuestras aves.

En el mercado los tenemos ya preparados en sacos de 18, 20, 25, 40 kilos en forma de harina, con distintos acabados de molienda o de pellets, que nuestras gallinas lo comen muy bien.

Pero claro esta, nosotros queremos hacer nuestras propias mezclas y experimentar con ellas para ver si encontramos la adecuada para nuestras gallinas, independientemente que nos lleve más tiempo y un gasto monetario superior.

Comparando los principios nutritivos digestibles que se encuentran en los granos.

Biely, J  ya daba los siguientes porcentajes en 1948

  • Maíz, 100 %
  • Trigo, 95.5 %
  • Centeno, 94 %
  • Cebada 87.5 %
  • Avena 84.3 %

Y otra apreciación muy interesante, Crampton, E. W. ya en 1936, indica que los cereales para nuestras gallinas, se pueden clasificar en el siguiente orden.

  • Para crecimiento: Avena limpia, cebada, maíz, trigo, centeno.
  • Para producción de huevos y reproducción: Maíz, cebada, trigo, avena, centeno.
  • Para engorde: Maíz, cebada, trigo, avena.

Cuando las raciones están equilibradas, las diferencias son muy pequeñas y en muchos casos se confunde con la diferencia de calidad de los granos.

Por eso en este apartado analizaremos los cereales y semillas más habituales que se utilizan en la alimentación de la avicultura, y de ello tendremos una información más clara, para saber utilizarlos mejor, en la alimentación de nuestras gallinas.

En cada nombre, que están puestos por (orden alfabético), tenéis un enlace que os conducirá a mas información de ellos, poco a poco los iré poniendo todos.

Cereales, granos :

 
Arroz Avena  Cebada  Centeno  Lino
MaízMijoSojaSorgoTrigo

Bibliográfica:

 

MERCK & CO. (1995). Manual Merck de Veterinaria . Rahway, N. J., EEUU.

BUXADÉ, P. (1987). La gallina ponedora . Ed. Mundiprensa. Madrid.

DORN, P. (1987). Manual de patología aviar . Ed. Acribia. Zaragoza.

HOFSTAD, M. S. (1984). Diseases of Poultry . Iowa State University Press, Ames, Iowa.

ZARZUELO, E. (1982). Vademécum de la patología infecciosa de las aves domésticas . Ed. Aedos, Barcelona.

CASTELLÓ, F y CASTELLÓ, J. A. (1960). El nuevo arte de criar gallinas. Ed. Aedos, Barcelona.

OROZCO, F. (1989). Razas de gallinas españolas. Ed. Mundiprensa. Madrid.

LACADENA, J. R. (1998). Genética . Ed. AGESA

PUERTAS, M.J. (1992). Genética, fundamentos y perspectivas. Ed. Interamericana McGraw – Hill.

SANCHEZ-MONGE, E. (1969), Genética . Ed. Espasa – calpe S.A.

OROZCO,F y ROBLA, F. (1986). Aspectos genéticos del gallo de León. XXIV Simposio de la WPSA (Sección española): 199 – 212.

DE LA LOMA, J.L. (1973). Genética general y aplicada . Ed. UTEHA.

CASTELLÓ, J.A., LLEONART, R., CAMPO, J.L., OROZCO, F. (1989). Biología de la gallina. Real Escuela de Avicultura.

LLEONART, F. ROCA, E. CALLÍS, M. GURRI, A. PONTES, M. (1991). Higiene y patología aviares . Real escuela de avicultura.

STURKIE, P.D. (1968). Fisiología Aviar. Ed. Acribia. Zaragoza.

LOHMANN ANIMAL HEAFTH (2012)

 

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