Enfermedades parasitarias:
El ácaro rojo es una parasitosis temporal, de gran importancia en avicultura, afectando incluso a las aves criadas en los más modernos sistemas de alojamiento. El agente causal es un ácaro diminuto denominado Dermanyssus gallinae, muy agresivo; parasita solo en el ave para alimentarse. Imagen fabulosa de Gilles San Martin; este suele ser originario de Europa y Asia.
En cambio, el Ornithonyssus sylviarum de color negro, que parasita de continuo en el ave, es menos agresivo, suele encontrarse en Norteamérica y Sudamérica; los dos se alimentan de sus huéspedes por medio de la sangre, pero de distinta forma, que veremos en el ciclo de vida o reproducción.
Todos los animales llevan y llevamos parásitos que han evolucionado para vivir en o en ciertas especies; cada especie tiene su propio tipo de parásito que puede o no vivir brevemente. Algunos de los parásitos son benignos y algunos son patológicos; por eso debemos mantener todos los parásitos en un nivel bajo; ese debe ser el objetivo de los criadores de aves de corral.
Con las temperaturas más cálidas es el clima ideal para la proliferación de los ácaros y piojos.
Simplemente, pensamos en ellos, los piojos y ácaros, que pican; nos da la sensación de que nos están picando.
Entonces uno se puede imaginar cómo las gallinas sufren de estas plagas, que incluso algunas de las cuales pueden matar.
Muchos de los tratamientos más eficaces se pueden obtener, ya sea a través de comerciantes agrícolas o a través de un veterinario.
El Dermanyssus gallinae (ácaro rojo o de las perchas) es un insecto succionador de la sangre; debido a esta peculiaridad, se observa su coloración rojiza; cuando está en una fase latente, su color es pardo.
Su ubicación es en la zona templada. Debido a su forma de alimentación, provoca en el ave anemia, disminución en la producción y aumento en el consumo de alimento; incluso puede ocasionar la muerte de la gallina.
En granjas familiares pueden rehusarse a echarse en el nido infestado.
Este pequeño vampiro o sanguijuela causa anemia en las gallinas y puede pasar la enfermedad de gallina a gallina.
Es nocturno y chupa la sangre de las gallinas en la noche, por lo que es relativamente fácil de controlar.
Un polvo blanquecino a veces es el único factor delator que tenemos para saber si están en nuestro gallinero, alrededor de las perchas de dormir y en las grietas, en la madera o construcción sin enfoscar. También se pueden delatar por los huevos que pueden tener pequeñas manchas de sangre en la cáscara.
Los ácaros rojos viven en estos refugios durante el día y salen a chupar la sangre de las aves durante la noche, causando anemia, debilidad y algunas veces la muerte. El ácaro rojo puede vivir durante 6 meses sin alimentarse, y su color es gris y muy hambriento.
El fieltro, tela, saco, en el techo del gallinero, crea un santuario para el ácaro rojo, ya que pueden pasar por debajo y estar en un hábitat de cinco estrellas.
Ellos odian la luz del día y no debemos ponerles las cosas fáciles, por lo que deberemos eliminar de los techos todos los materiales como fieltro, tela, saco y cambiarlos.
Se reemplazarán con Onduline, que es una lámina de betún corrugado y no condensado, ya que es caliente, o de plexiglás claro corrugado, en lugar de ello, en la parte superior del gallinero. Luego, la luz impide a cualquier ácaro rojo criar allí.
Nunca se puede estar seguro de estar libre de ellos, pues los estorninos, gorriones y otras aves silvestres pueden traerlos en cualquier momento. La vigilancia es la única respuesta.
El ciclo de vida del ácaro rojo es terriblemente corto, diez días desde el nacimiento de la cría, especialmente en climas cálidos, por lo que se puede ver cómo una pequeña infestación puede rápidamente salirse de nuestro control.
También pueden sobrevivir sin comida durante meses, y si nos introducimos en un gallinero que ha estado vacío durante un tiempo, se nos cubrirá desde la cabeza a los pies con motas grises pequeñas; estos son los ácaros rojos muy hambrientos. Tendrán la comida de nosotros, a falta de cualquier otra fuente, y luego se pondrán a su color rojo característico de nuevo.
Ácaro rojo de Europa: ciclo de vida.
En condiciones favorables de temperatura (entre 10 °C y 35 °C) y una humedad relativa alta, el ácaro Dermanyssus gallinae se reproduce rápidamente, provocando en pocos días una gran invasión. Sus huevos eclosionan en siete a diez días y, al cabo de cinco días, habrán concluido su ciclo biológico.
Las aves atacadas se ven afectadas por severos cuadros de anemia; ellas rehúsan incubar en nidos infectados o los abandonan.
Malogrando de esta forma cualquier intento de reproducción y la pérdida de ejemplares valiosos.
Los ácaros rojos Dermanyssus gallinae tienen cuatro etapas de ciclo en su crecimiento, aparte del huevo (una etapa larvaria y dos etapas ninfales); al nacer, la larva tiene seis patas, y cuando muda a otros estadios hasta ser adulto, ocho patas. Como veis a continuación o en la imagen, en tres etapas (protóninfa, deutóninfa, adulto) ya se alimenta de sangre del ave.
En cambio, el Ornithonyssus sylviarum, de color negro, tiene las cuatro etapas de ciclo en su crecimiento igual, aparte del huevo (una etapa larvaria y dos etapas ninfales); pero con diferencias de tiempo en su ciclo. Al nacer, la larva tiene seis patas, y cuando muda a otros estadios hasta ser adulto, ocho patas. Como veis a continuación o en la imagen, en solo dos etapas (protóninfa, adulto) se alimenta de sangre del pollo o gallina.
Para combatir los ácaros rojos, ácaros del cañón y del plumón, ácaros de los sacos aéreos y tráquea, ácaros de la sarna y piojos, se aconseja utilizar la ivermectina, una droga cuya comercialización la realizan distintos laboratorios y se vende bajo diferentes nombres:
Merck (Ivomec y Equalan), Cyanamid (Cydectin) y (Duotin). Hay un nuevo producto para añadirlo en el agua de bebida; EXZOLT actúa directamente sobre el ciclo del ácaro; podéis leer el estudio.
A pesar de que todas estas marcas indican la misma concentración, debemos tener mucho cuidado, pues en la práctica no es así.
El procedimiento consiste en echar una gota en el cogote de la gallina y en las alas por la parte de abajo, en la zona sin plumas, y frotando con un palito con punta de algodón (de los oídos) para que quede bien esparcido y se incruste en la piel del ave.
Esto se hace cada dos meses, si es que no aparecen antes.
Además, se pueden espolvorear las bandejas de los excrementos o la zona debajo de las perchas con polvo pulguicida, garrapaticida.
El soplete se puede utilizar alrededor de las grietas y hendiduras, pero tenga cuidado de no prender fuego a su gallinero.
Vapor o agua caliente utilizada para el lavado de paredes y para entrar en las grietas.
Las limpiadoras a presión pueden ser utilizadas para rociar en las grietas para lavar los ácaros.
Untar una mezcla de parafina y vaselina en las grietas y hendiduras.
Cinta adhesiva de doble cara, en la parte inferior de las perchas o aseladeros y alrededor de los extremos de las mismas.
—Si se tiene o se encuentra cinta de moscas pegajosa de igual forma en las perchas.
—El tratamiento de las aves con Frontline o ivermectina. Jabón carbólico, potásico, puede ser extendido en las grietas y hendiduras para sofocar los ácaros.
Un baño de polvo de ceniza puede realmente ayudar a las aves con los ácaros y los piojos y es su forma natural de deshacerse de los parásitos externos.
Los polvos finos se pueden añadir a los baños de polvo (como la tierra de diatomea); son un tipo de algas que se encuentran en el agua y sus esqueletos microscópicos de restos fosilizados son la diatomea.
Son como pequeñas lanzas de sílice muy afiladas que se clavan en la piel del parásito; actúa por desecación del mismo, con un poder grande de absorción de los fluidos, produciéndole la muerte. Ya que su sistema inmunológico no actúa al no reconocerlo como una amenaza química, sino como una muerte natural.
Ahora, independientemente de toda esta información, os lo explico de una forma amena, para que lo entendáis tod@s, y así también me presta escribirlo.
Este amigo, el Dermanyssus gallinae (ácaro rojo), no vuela, pero tiene líneas aéreas disponibles todo el año, me explico.
El famoso gorrión, tórtola, paloma, tordo, etc., silvestres, son sus aviones o taxis y los trasladan de un gallinero a otro; se baja y busca el nuevo anfitrión, nuestras queridas gallinas.
Por eso hay que tener con malla todo el perímetro del gallinero y, por encima, bien metálica o de plástico, con diámetros pequeños por los que no se pueda colar un gorrión; eso es como si les pusiéramos la aduana y no pueden pasar todos; con ello ya estamos jugando a nuestro favor.
Cómo actúa el amigo: siempre de noche, cuando están durmiendo las aves, sale de sus escondrijos, se dirige a los aseladeros y por las patas sube y se alimenta de sangre; por ello el color típico cuando está saciado, y como a los vampiros no les gusta la luz, al amanecer se retira a sus aposentos y hasta la próxima noche.
Es decir, que no parasita en el ave de continuo, se reproduce a velocidades increíbles y, como veis en el esquema, convirtiéndose rápidamente en una plaga, que nos produce impotencia, desasosiego por no poder exterminarla.
Yo mismo he tenido una invasión brutal, y de los errores se aprende; utilicé toda clase de productos (químicos) del mercado, pero no era capaz de erradicarlos totalmente.
Cambié de táctica e, investigando en productos naturales, encontré la horma de su zapato; este producto es la diatomea.
Está compuesto de algas fosilizadas microscópicas y el polvo es su esqueleto, con forma de agujas muy afiladas y que tienen un poder de absorción de fluidos (líquidos) del 65 %.
Cómo actúa el ácaro rojo: Estas lanzas de sílice se le adhieren a la queratina (piel del ácaro) y le absorben sus fluidos, hasta secarle y morir por deshidratación.
Pero diréis: ¿y el sistema inmunológico por qué no funciona? (Definición: El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones), pero claro está, no reconoce ninguna infección, por lo tanto, no actúa, considerándolo como una muerte natural. Otra cosa es si se utilizan químicos; entonces sí actuará.
¿Cómo podemos utilizar la diatomea o tierra de diatomea? De dos formas: una por pulverización con una máquina de sulfatar y daremos a todas las paredes, techos, etc. (moscas, hormigas, etc., les pasará lo mismo) y la otra, que es la que yo utilizo, en polvo natural.
Después de una limpieza a fondo, con una máquina de presión de agua (Kärcher, hidrolimpiadora), en todas las partes del gallinero (rendijas, aseladeros, nidales, techos, etc.), luego de que todo esté bien seco, espolvoreo con un (colador de acero), de malla fina, por todas partes.
Este producto es inofensivo para las aves, mamíferos, incluidos nosotros (ojo, hay que ponerse una mascarilla para no inhalarlo, por precaución); no nos afecta a la piel y además tiene otra utilidad, mezclado con la gallinaza (excrementos).
Lo colocaremos para hacer compost; ese abono ya curado después le vendrá muy bien para nuestro huerto, árboles, césped y las plantas lo agradecerán. De esta manera, a largo plazo tendréis controlado vuestro gallinero contra este terrible ácaro rojo y otros parásitos.
Si sois algo manitas, podéis construir este sistema de las fotos; es muy sencillo, barato y práctico para vuestras perchas o aseladeros. Siempre tenéis que tener en cuenta, no olvidarse de dejar un espacio entre la percha y la pared; incluso le podéis poner un suplemento de madera lateral (ver diseño).
Para que la gallina y la madera no estén en contacto con la pared, y de esa manera el ácaro no pueda subir por ella e incorporarse al ave, sino que haga su camino y caiga en el aceite que le hemos preparado.
Bibliográfica:
MERCK & CO. (1995). Manual Merck de Veterinaria. Rahway, N. J., EE. UU.
BUXADÉ, P. (1987). La gallina ponedora. Ed. Mundiprensa. Madrid.
DORN, P. (1987). Manual de patología aviar. Ed. Acribia. Zaragoza.
HOFSTAD, M. S. (1984). Diseases of Poultry. Iowa State University Press, Ames, Iowa.
ZARZUELO, E. (1982). Vademécum de la patología infecciosa de las aves domésticas. Ed. Aedos, Barcelona.
CASTELLÓ, F. y CASTELLÓ, J. A. (1960). El nuevo arte de criar gallinas. Ed. Aedos, Barcelona.
OROZCO, F. (1989). Razas de gallinas españolas. Ed. Mundiprensa. Madrid.
LACADENA, J. R. (1998). Genética. Ed. AGESA
PUERTAS, M.J. (1992). Genética: fundamentos y perspectivas. Ed. Interamericana McGraw-Hill.
SANCHEZ-MONGE, E. (1969), Genética. Ed. Espasa-Calpe S.A.
OROZCO, F. y ROBLA, F. (1986). Aspectos genéticos del gallo de León. XXIV Simposio de la WPSA (Sección española): 199 – 212.
DE LA LOMA, J.L. (1973). Genética general y aplicada. Ed. UTEHA.
CASTELLÓ, J.A., LLEONART, R., CAMPO, J.L., OROZCO, F. (1989). Biología de la gallina. Real Escuela de Avicultura.
LLEONART, F., ROCA, E., CALLÍS, M., GURRI, A., PONTES, M. (1991). Higiene y patología aviares. Real Escuela de Avicultura.
STURKIE, P.D. (1968). Fisiología aviar, ed. Acribia. Zaragoza.
LOHMANN ANIMAL HEALTH (2012)
MSD ANIMAL HEALTH.
Os pueden interesar estos otros apartados
¿Quieres compartir o comentar en tus redes sociales?
Escanea para visitar TRI-TRO
Scan to visit TRI-TRO