En avicultura ornamental, la planilla de enjuiciamiento es el documento utilizado para valorar cada ejemplar según estándares oficiales.
Plantilla o planilla de enjuiciamiento: qué es y para qué sirve: definición y propósito. Estas calificaciones pertenecen al sistema adoptado en toda Europa por la Entente Europea (EE), lo que significa que son las puntuaciones estándar utilizadas en toda la avicultura, ya sea comercial o artesanal.
Un formulario de evaluación clásico se organiza en tres categorías fundamentales:
Cualidades, deseos, defectos.
Estas categorías proporcionan una calificación precisa y específica para cada ave, destinada a guiar tanto al criador como al visitante que muestre interés. Además, en España se incluye la categoría de “Presentación” en la plantilla o planilla.
En numerosas ocasiones hemos asistido a exposiciones avícolas y a menudo no hemos logrado entender la información presentada en la plantilla o planilla del ave. Con esta información, considero que ahora podremos diferenciarlas y comprenderlas adecuadamente.
Distribución de las calificaciones disponibles:
El rango de puntuaciones comprende un total de siete calificaciones;
En el apartado de cualidades, se deben enumerar todas las características positivas que pueda presentar un animal. La forma en la que se elabore una crítica en la planilla puede considerarse un arte, dado el limitado espacio disponible; la manera de expresar algo tiene una relevancia crucial, ya que puede influir en la dirección del resultado final.
Para que un animal reciba la calificación de “Excelente”, no solo debe estar libre de defectos y deseos, sino que debe sobresalir en todas sus características, destacándose sobre los demás ejemplares.
Es necesaria la firma de un segundo juez con experiencia para validar la calificación.
En la fase de deseos, el juez comienza su evaluación o valoración de los animales.
Un deseo leve aún permite otorgar la calificación de “Destacada”; sin embargo, este deseo debe ser mínimo (como un pico ligeramente más redondeado o una postura un poco más baja).
Si se identifica más de un deseo, un animal no puede obtener más que la calificación de “Muy Buena”, es decir, entre 95 y 93 puntos.
La puntuación final de un animal depende de la gravedad o la cantidad de deseos que el juez haya observado.
La presencia de un deseo grave excluye la posibilidad de otorgar la calificación de “destacada” al animal.
La calificación de “Muy buena” es la primera en el sistema que permite al juez diferenciar a los animales de calidad superior dentro de una colección en evaluación, utilizando el rango desde los 95 puntos (animales muy cercanos a obtener un estatus destacado, sin alcanzarlo) hasta los 93 puntos.
Estos se encuentran en el tercer nivel de la plantilla de evaluación.
Con la identificación de un defecto, la calificación máxima de un animal se situará en 92 puntos, lo que se traduce en una evaluación de “Buena”.
Asimismo, esta calificación se subdivide en dos puntuaciones: 92 y 91 puntos, en función de si el juez percibe al animal más próximo a la evaluación de “muy buena” o inferior debido a la gravedad o la cantidad de los defectos identificados.
Básicamente, existen tres categorías de imperfecciones:
Analicemos detalladamente las diferencias entre las tres categorías:
Cuando se presenta un defecto ordinario, un animal puede obtener una puntuación de 92 o 91 puntos.
En el caso de un defecto severo, la única calificación que puede asignarse es la de “Regular”, con una puntuación de 90 puntos.
La tercera categoría de defectos abarca aquellos fallos que llevan a la descalificación del animal de la competencia. Esto incluye principalmente deformaciones anatómicas de extremidades, huesos, plumas u otras características generales que no pueden ser consideradas normales dentro de un estándar o patrón de la raza que se está evaluando.
Un juez debe actuar de manera justa y metódica en su labor, para asegurar que el resultado de su trabajo sea beneficioso tanto para los aficionados como para la raza.
Cualquier criador que haya abonado la cuota para participar en una exposición tiene el derecho de exigir que sus animales sean juzgados de manera adecuada, clara y precisa.
Antes de iniciar la evaluación de una colección, un buen juez debe revisar y considerar los animales que le han sido asignados para detectar tendencias o afinidades. Es decir, animales que se desvían de la norma en ambas direcciones, ejemplares sobresalientes, así como aquellos que se encuentran en el extremo opuesto del espectro de calidad.
Os sirve para entender cómo valoran los Jueces, nuestras aves.
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