Sistema digestivo gallina – gallo

El sistema digestivo de la gallina transforma los alimentos en nutrientes esenciales para su crecimiento, producción de huevos y buen estado de salud.

Partes del sistema digestivo de la gallina

Para que todo el alimento que consumen nuestras gallinas pueda serle útil, tiene primero que ser digerido y absorbido por el organismo, siendo aprovechado por este.

El canal alimenticio o sistema digestivo de la gallina lo definiremos como un largo tubo que se extiende desde la boca hasta la cloaca. Que está compuesto todo él por varios ensanchamientos para la acumulación de los alimentos y los de desecho.

Está constituido por:

  • Boca.
  • Esófago y buche.
  • Proventrículo.
  • Molleja.
  • Intestino delgado, duodeno.
  • Un par de ciegos.
  • Intestino grueso o recto.
  • Cloaca.
  • Órganos anexos al aparato digestivo.

En primer lugar, el aparato digestivo comienza con el pico y la boca.

Un rasgo característico de la boca es la ausencia de labios y dientes, con un paladar secundario, lengua y la glotis, lugar donde no se produce ninguna masticación, y por donde penetra el alimento y es tragado entero.

Este pasa luego por el esófago; solo es un lugar de paso para los alimentos, el cual es bastante muscular y, en algunos grupos como los granívoros, presenta un ensanchamiento denominado buche, que es una gran bolsa muscular, que sirve como depósito de los alimentos, donde se almacenan y reblandecen temporalmente. Los alimentos duros, como los granos, pueden permanecer en el buche durante 12 horas o más, y allí se ablandan.

Proventrículo: El estómago de las aves es glandular, es decir, el órgano secretorio del estómago de las gallinas.

Porque en su gruesa pared contiene y está provisto de muchas glándulas gástricas donde la acción de las enzimas ayuda a la degradación de los alimentos ingeridos, para que sean aptos para su asimilación. Los alimentos no se detienen en el proventrículo, pero, sin embargo, a su paso por él se produce la mezcla con los jugos gástricos que son secretados por estas glándulas.

La segunda parte del estómago de la gallina es la molleja. La molleja es ovalada y tiene dos aberturas en su parte superior; una de ellas la comunica con el proventrículo y la otra con el intestino delgado.

La molleja está constituida por dos músculos potentes, gruesos y rojos, tapizados a su vez interiormente por un epitelio córneo espeso. La función de la molleja consiste en triturar los alimentos.

Para facilitar su acción trituradora, muchas de las aves ingieren pequeñas piedrecitas, que luego se sitúan en la molleja; estas piedrecitas se denominan “grit” y tienen como función ayudar al proceso de molienda.

A continuación, el alimento pasa de la molleja al intestino delgado, donde ha sido totalmente triturado y en parte digerido. El intestino delgado, el cual es bastante diferente al de los mamíferos, forma un lazo en forma de U; es el duodeno. En él es posible diferenciar claramente un intestino medio, donde desembocan los productos del hígado y páncreas, realizándose la mayor parte de la digestión gástrica. 

En la unión del intestino delgado y del intestino grueso existen dos bolsas sin salida, llamadas ciegos, las cuales en aves de régimen vegetariano se dividen en dos ciegos, que tienen de 10 a 15 cm de longitud y están más o menos llenos de materia fecal. Se cree que en el ciego se produce cierta digestión bacteriana de la fibra y se efectúa un grado de absorción.

En el intestino grueso o recto de las aves, que es relativamente de poca longitud, su principal función consiste en absorber la humedad del contenido intestinal y restos de los nutrientes.

Los desechos del proceso digestivo se eliminan por la cloaca, lugar donde convergen además el aparato digestivo, así como los conductos del sistema reproductor o genitourinario, que a su vez comunican con el exterior por medio del ano.

Los órganos anexos al aparato digestivo son el hígado, que es un órgano bilobulado de color pardo, el cual elabora la bilis, líquido que actúa en la digestión de las grasas.

La bilis se acumula en la vesícula biliar y se vacía por los conductos biliares en el lóbulo distal del duodeno.

Cavidad bucofaringea abierta, vista desde delante gallina.

Cómo funciona el sistema digestivo de la gallina

El sistema digestivo está relacionado con muchas enfermedades en gallinas.

Orofaringe:

Este término se aplica a la cavidad que va desde el pico al esófago, ya que las aves no poseen paladar blando y, por tanto, no existe división entre cavidad oral y faringe como en los mamíferos.  Está compuesta por dos secciones: (Bóveda de la cavidad bucofaríngea de la gallina) y (Suelo de la cavidad bucofaríngea de la gallina).

La cavidad bucal está limitada por el pico, que forma el techo y el suelo de la misma; se caracteriza por la transformación de los maxilares en fundamento óseo del pico, por la ausencia de dientes, labios y carrillos, así como la falta de velo palatino y de nasofaringe.

Las fosas nasales desembocan directamente en la cavidad bucal a través de una abertura media en forma de hendidura. El límite entre la cavidad bucal y la faríngea, que corresponde solo a la porción deglutoria de la faringe de los mamíferos domésticos, está marcado por las filas de papilas palatinas y linguales debido a la falta del velo del paladar. Por lo tanto, ambas cavidades confluyen en una sola, revestida o cubierta por una mucosa tegumentaria.

El pico (rostrum) equivale al aparato maxilar de los mamíferos; las aves carecen de labios y de carrillos. En lugar de dientes poseen vainas córneas; en el pico se distinguen las valvas superior e inferior, las cuales convergen a ambos lados en el rictus o comisura bucal. La valva superior del pico es móvil por su base; su fundamento óseo está formado por el incisivo. Comprende la raíz o base, el dorso, cuya línea media superior se llama culmen, y el tomium o borde lateral, que es generalmente cortante.

La base ósea de la valva inferior del pico es la mandíbula y su línea media ventral se denomina gonium; el esqueleto del pico está revestido por piel modificada, a continuación del corion, sobre el que crece una epidermis también transformada que constituye las vainas córneas del pico. Las vainas córneas del pico de la gallina y el palomo son particularmente duras; especies que se alimentan de granos también duros.

La forma de la valva superior es diversa según los alimentos que tomen preferentemente las distintas especies de aves y razas de corral. En la gallina, es más o menos encorvada, con el extremo puntiagudo y sobresaliendo de la inferior. El color del pico de las aves domésticas es muy variable: amarillo, amarillo rojizo, negro, azul pizarroso, gris, verde aceituna, marrón y rosa encarnado. Estos colores pueden mostrar múltiples matices y tonalidades; por ello, en las razas de gallinas se contempla ya en el estándar de cada una de ellas dicha tonalidad del pico. La gallina posee en la base de la valva superior una piel blanda, muy rica en nervios, llamada cera o ceroma; en el pato y el ganso cubre la totalidad del pico.

Bóveda de la cavidad bucofaríngea de la gallina

Suelo de la cavidad bucofaringea de la gallina

Cavidad bucal:

La bóveda de la cavidad bucal (ver fotos) tiene por base el incisivo y el maxilar, representa al mismo tiempo el suelo de las fosas nasales y forma con la bóveda de la cavidad faríngea una lámina indivisa que llega hasta la base del cráneo, ya que los huesos palatinos se unen con el esfenoides en línea recta.

En el tercio central de dicha lámina está interrumpida en la línea media por una hendidura muy larga en las gallinas, llamada abertura de las coanas, a través de la cual comunican la cavidad bucal y las fosas nasales; inmediatamente detrás hay otra hendidura situada también en línea media, la abertura infundibular, que es la desembocadura común de las dos trompas auriculares. La abertura de las coanas se estrecha por la parte delantera o punta (apical) y es ancha en su extremo opuesto (aboral).

El vómer (parte posterior del tabique nasal) la divide profundamente en dos mitades de manera incompleta en la gallina; en el límite entre las porciones estrechas y anchas existe en la gallina una fila transversal de papilas bien ostensibles; se trata de la llamada fila de papilas palatinas. Constituye este el lugar que correspondería al límite entre el paladar duro y el velo palatino de los mamíferos domésticos. Su funcionamiento, con la porción estrecha de la abertura de las coanas, que la lengua cierra en la inspiración, pertenece al paladar duro, mientras que la ancha permanece abierta.

Por tanto, la fila de papilas representa el límite entre la cavidad bucal y la faríngea; la mucosa del paladar duro se halla muy carnificada (tejido córneo) y posee otra fila de papilas, así como varias crestas longitudinales. Las más ostensibles son las crestas palatinas, crestas limitantes o pliegues limitantes, que corresponden a los bordes laterales de la lengua y que circundan a esta cuando está cerrado el pico. Estos pliegues se extienden hasta el límite entre las porciones estrechas y anchas de la abertura de las coanas y confluyen formando un arco ojival.

El techo de la cavidad bucal o plano de las coanas se encuentra un poco abombado entre ellos hacia la línea media; debajo de la mucosa de los pliegues hay glándulas mucosas; la fila de papilas palatinas está deslindada de la entrada del esófago por la fila de papilas faríngeas y en ella radica la abertura infundibular. En la pared de esta hay acumulado tejido (linforreticular) representante de la amígdala faríngea.

El suelo de la cavidad bucal (ver foto) está formado en su mayor parte por la lengua, que es completamente libre en su porción delantera; debajo de la punta de la lengua se encuentra la cavidad sublingual apical con el frenillo y a cada lado hay una cavidad sublingual lateral. En la cavidad primera se observan las desembocaduras de las glándulas mandibulares anteriores, y en las cavidades laterales aparecen las de las glándulas mandibulares posteriores.

Lengua:

La lengua, cuya forma diversa depende primordialmente de la del pico, es estrecha y puntiaguda en las gallinas y palomas, más ancha y con la punta menos agudizada en el pato y el ganso. Sirve principalmente para tomar y seleccionar los alimentos, así como para facilitar su deglución; percibe también sensaciones táctiles y gustativas; se encuentra fija al hioides, que es muy movible.

El hueso entogloso constituye el esqueleto interno de la lengua en toda su longitud, en él (pato y ganso) o bien solamente en su base, en la gallina, siendo esta rígida y dura; su mucosa está provista de numerosas papilas orientadas hacia la faringe. El epitelio posee en la punta y en la mayor parte del dorso de la lengua un estrato córneo grueso. La lengua del pato y el ganso es más blanda y móvil en tales zonas.

Esófago de la gallina

Movimiento del bolo en el esófago

Esófago:

Es generalmente mucho más dilatable que el de los mamíferos domésticos. Empieza detrás de la fila de papilas faríngeas de la bóveda palatina y de la última fila de papilas que limita con la laringe. El segmento inicial yace sobre la tráquea, pero dicho conducto se desvía después hacia el lado derecho de esta en la porción del cuello próxima al tórax. En el segmento de la cavidad craneal visceral, se encuentra entre los pulmones, encima del corazón; su extremo se estrecha un poco y se prolonga en el proventrículo sin delimitación precisa por lo general, aunque ese lugar de tránsito se caracteriza en ocasiones por un grosor mayor de las paredes del proventrículo.

La musculatura del esófago consta en la gallina de tres capas, dos de fibras longitudinales (externa e interna) y la media de fibras circulares; en el pato, ganso y palomo falta la capa externa. La mucosa tegumentaria del esófago está sembrada en la gallina de numerosos tubérculos pequeños; presenta también muchos pliegues, sobre todo en la zona de tránsito del buche a la porción torácica, y numerosas glándulas submucosas.

La mucosa del buche contiene tejido linforreticular y en el palomo posee glándulas mucosas en algunos puntos de la parte ventral. Produce en ambos sexos una masa blanquecina, similar al cuajo, rica en materias proteicas y grasas, llamada leche del buche, al final del periodo de incubación y 1-2 semanas después. Este producto sirve para nutrir a los pichones y se origina por transformación grasosa de las células superficiales del epitelio proliferante.

Buche gallina

Buche gallina aumento

El buche:

En la pared ventral del esófago de la gallina y el palomo, forman un divertículo preesternal local, de tamaño variable según la raza, muy destacado en los palomos buchones y de forma esférica, ovalada o piriforme, el cual se extiende desde la entrada del pecho hasta la clavícula.

Se trata del buche, que está relacionado con la musculatura de la entrada del pecho y con la piel por medio de tejido conjuntivo, y por este medio se mantiene en un estado de cierta dilatación. 

El buche de la gallina es unilateral (derecho) o impar; el del palomo forma dos grandes sacos simétricos, mientras que el pato y el ganso poseen una dilatación fusiforme provista de abundantes glándulas.

El buche constituye un reservorio de alimentos que regula la cantidad de los que han de pasar al estómago. La pared dorsal está formada por una prolongación esofágica semitubular abierta hacia él llamada gotera esofágica del buche, la cual representa la vía principal que toman los alimentos hasta que se llena el estómago.

Los ingeridos posteriormente se almacenan en el buche durante el tiempo que requiera la actividad trituradora de la molleja y no pasan nuevos alimentos desde él; en este proceso, los productos ingeridos son objeto de un reblandecimiento y predigestión en el buche de las aves granívoras.

Gracias a la secreción de las glándulas salivales, de las esofágicas y de las mucosas que residen en él, y también al hecho de que el jugo gástrico puede llegar al buche y las porciones distales del esófago en circunstancias normales.

Proventriculo y ventrículo gallina

Proventriculo gallina

Fuente: Fotos de Cornell University

El proventrículo es un órgano del sistema digestivo muy importante en la anatomía de la gallina, los invertebrados y los insectos. En las aves está situado de manera anterior al estómago y posterior al buche. No existe un órgano equivalente en los mamíferos.

Ventrículo molleja de gallina

Estómago y proventrículo de la gallina

Estómago:

Por su lado derecho se halla en contacto con la cara externa de los sacos peritoneales y está rodeado además por los sacos aéreos abdominales. Se divide en dos partes: estómago glandular o proventrículo y estómago muscular o molleja; esta división se adapta a la preparación adecuada de los alimentos.

Proventrículo:

El proventrículo de la gallina es pequeño, de unos 4 cm de longitud y fusiforme; representa simplemente un tubo de paso para los alimentos que llegan a la molleja procedente del buche, siendo su capacidad escasa. Se halla inclinado un poco hacia la izquierda entre los lóbulos hepáticos y desemboca en la molleja; su porción limitante con esta presenta exteriormente un estrangulamiento (istmo) y ofrece una coloración un poco más clara.

Esta porción corresponde en el interior a la zona intermedia del proventrículo. La musculatura del estómago glandular consta de una capa interna y delgada de fibras longitudinales, de otra externa más gruesa de fibras circulares y una más subserosa, muy tenue, que falta en algunos puntos de fibras igualmente longitudinales. La mucosa es lisa al nivel de la zona intermedia, posee un epitelio cilíndrico simple, alto y mucíparo (produce moco).

Muestra además papilas y crestas o elevaciones a modo de pliegues y contiene numerosas glándulas, aparte de las glándulas propias superficiales y pequeños equivalentes a las gástricas de los mamíferos, produciendo ácido clorhídrico y pepsina; incluye el proventrículo, otras profundas de 2 mm de longitud (yemas glandulares), que tienen una desembocadura saliente como una papila.

De ellos irradian tubos glandulares ramificados, separados por tabiques conjuntivos muy vascularizados y con abundantes agrupaciones de linfocitos. La zona intermedia carece de yemas glandulares.

Contenido: molleja de gallina

La molleja de la gallina

La molleja es el estómago muscular de la gallina y se sitúa inmediatamente detrás del proventrículo, parcialmente entre ambos lóbulos hepáticos. Representa uno de los órganos más potentes del aparato digestivo aviar, especialmente en aves granívoras como la gallina, donde actúa como un auténtico molino triturador del alimento.

De forma redondeada y con paredes muy gruesas, la molleja se encuentra inclinada en dirección craneoventral y presenta una estructura muscular muy desarrollada. Su tamaño y peso varían según la raza y la alimentación, pudiendo alcanzar entre 40 y 105 gramos en la gallina doméstica.

Estructura de la molleja en la gallina

Estructura y partes de la molleja

En la molleja se distinguen varias zonas anatómicas importantes. En su parte craneal se localiza el istmo, que comunica el proventrículo con la molleja. Muy cerca se encuentra el saco ciego craneal, situado encima del orificio pilórico.

La cavidad interna de la molleja es tubular y poco espaciosa; tanto la entrada procedente del proventrículo como la salida hacia el duodeno se encuentran muy próximas entre sí. En el extremo posterior se localiza el saco ciego caudal, que se continúa hacia la mitad ventral del órgano.

La pared de la molleja está formada principalmente por dos poderosos músculos laterales, constituidos por haces de fibras musculares lisas muy compactas. Estos músculos generan una enorme fuerza de compresión capaz de triturar eficazmente los alimentos ingeridos.

Funcionamiento triturador de la molleja

Los músculos laterales de la molleja trabajan de forma coordinada mediante contracciones rítmicas y muy potentes. Durante estas contracciones, el órgano aumenta ligeramente de longitud y realiza pequeños movimientos de rotación que ayudan a comprimir y triturar el alimento.

En las zonas craneal y caudal se encuentran los llamados músculos intermedios, más débiles que los laterales, pero igualmente importantes para el movimiento interno del contenido digestivo.

La fuerza generada por la molleja es extraordinaria; puede llegar a triturar semillas duras, fragmentos vegetales resistentes e incluso pequeños cuerpos sólidos ingeridos accidentalmente.

Interior de la molleja de la gallina

Koilina y mucosa interna de la molleja

La superficie interna de la molleja está recubierta por una mucosa glandular con numerosos pliegues. Estas glándulas producen una secreción queratinoide que se endurece formando una gruesa capa protectora denominada koilina.

La koilina actúa como una auténtica placa de rozamiento. Su superficie áspera facilita la trituración del alimento y al mismo tiempo protege las paredes musculares del desgaste continuo provocado por la presión y fricción interna.

Esta capa suele observarse fácilmente al abrir una molleja, mostrando un aspecto duro, rugoso y amarillento. En muchas ocasiones puede desprenderse parcialmente tras la muerte del ave.

Función digestiva de la molleja

La función principal de la molleja es triturar y pulverizar los alimentos previamente humedecidos en el buche y mezclados con los jugos gástricos del proventrículo.

Para realizar esta función, la gallina utiliza además pequeñas piedras o grit ingerido voluntariamente. Estas partículas sustituyen parcialmente la función de los dientes ausentes en las aves y ayudan mecánicamente a desmenuzar el alimento.

Gracias a este sistema digestivo altamente especializado, la gallina puede aprovechar alimentos duros y fibrosos con gran eficacia.

Coana del paladar de una gallina

Función del sistema digestivo de la gallina

En este apartado veremos cómo el ave hace las funciones de nutrición, que son las que tienen por objeto la conservación del individuo.

En el caso de las aves gallináceas, son estas siete:

  • Digestión.
  • Absorción.
  • Circulación.
  • Respiración.
  • Secreción.
  • Nutrición.
  • Calorificación.

La digestión tiene por objeto transformar los alimentos en principios asimilables, expulsando luego los restos denominados residuos. Su estudio se compone de:

  • Los alimentos.
  • Aparato digestivo.
  • La digestión.

Se consideran alimentos todas aquellas sustancias que, ingeridas en el cuerpo en forma sólida o líquida, son susceptibles de nutrir al organismo, proporcionando materia reparadora a los tejidos, aumentando el calor animal, contribuyendo también a la respiración.

A los primeros se les llama plásticos o, en la nomenclatura moderna, azorados, y a los segundos, respiratorios o no azorados.

Abunda, por lo tanto, en los plásticos el azoe, y los constituyen la gelatina, albúmina, fibrina y caseína, llamándose a su conjunto materia proteica o proteína. En los respiratorios abunda el carbono, y los forman las grasas, manteca, azúcar, féculas, aceites, la dextrina, etc.

Preceden a esta función las sensaciones instintivas denominadas hambre y sed, las cuales previenen al individuo de la necesidad de tomar los alimentos o bebidas para reparar sus fuerzas.

De esta manera, por puro instinto, las aves se sirven del pico para tomar los alimentos que encuentran a su alcance y llevarlos a la boca, primer órgano del aparato digestivo.

En la boca de las gallinas faltan los dientes y, por lo tanto, no puede efectuarse en ella la operación que se denomina masticación, que es lo que hacen: pasar los alimentos al esófago simplemente ensalivados, esto es, impregnados de saliva.

En el esófago, un tubo membranoso que arranca en la parte posterior de la boca, en la faringe, el cual presenta en su trayecto dos bolsas o dilataciones, llamadas:

  • La primera: buche.
  • La segunda: Proventrículo 
  • La tercera: ventrículo, su centuriado (molleja o estómago).

Tubo gastro-intestinal de la gallina

Intestino delgado de la gallina y su función

Los alimentos salen de la molleja por el píloro y penetran en el duodeno, sección más gruesa del intestino de las aves, el cual está formado por dos tubos paralelos, entre los cuales se ha adherido el páncreas, glándula secretora del jugo pancreático que, junto con la bilis secretada por el hígado y el jugo intestinal,

Son los que llevan a cabo la verdadera transformación de los alimentos en sustancias asimilables, es decir, el quimo en quilo, facilitando así su absorción.  La bilis contenida en la llamada vejiga de la hiel llega al intestino por dos conductos descendentes que penetran en el duodeno, casi en el mismo punto que dos ascendentes que le llevan el jugo pancreático.

El quilo llega a los órganos, y de estos a la sangre absorbida por los llamados vasos quilíferos, que tapizan las paredes del intestino, y esa absorción se hace muy rápida. La parte no absorbible del quilo se denomina excremento, y este, pasando por el intestino recto, que en las aves no presenta, como en los mamíferos, otras subdivisiones, llega a la cloaca para ser luego expelido por el ano.

La absorción tiene por objeto hacer que lleguen al torrente circulatorio las sustancias líquidas y gaseosas que ocupan la superficie o el interior de los órganos. Es muy claro el cumplimiento de la digestión y constituye a la vez uno de los actos esenciales de la nutrición. A esa función se puede decir que no tiene órganos especiales, pues todos los tejidos absorben más o menos.

Pero, sin embargo, como órganos bien característicos del mismo, los vasos quilíferos, que son los que, absorbiendo el quilo entre las vellosidades del intestino, como antes hemos dicho, lo llevan a los órganos, y de estos, por el sistema de “venas capilares”, a la sangre.  Los vasos linfáticos, que son los que llevan la linfa, líquido análogo o parecido al quilo, que está formado de la sustancia de los órganos, llegan a las venas para dar sangre junto con el quilo, el cual procede, como ya se sabe, de la elaboración de los alimentos. Ambos están compuestos de albúmina, fibrina, glóbulos blancos y sales.

Intestino:

Compuesto de duodeno, yeyuno, íleon y un colon muy corto, ubicado ventralmente al sacro y que desemboca en la cloaca. Presenta dos ciegos en la unión ileocólica y acompañan al íleon en forma retrógrada.

 

Duodeno:

El duodeno es consistente en la gallina y ofrece un aspecto de rojizo claro a rojo grisáceo; empieza en la molleja cerca de la desembocadura del proventrículo (porción descendente), constituyendo un asa estirada y dirigida oblicuamente hacia la izquierda, la cual llega hasta la pelvis y adopta forma de U; esta forma es más evidente en la gallina.

Las ramas del asa están situadas paralelamente una al lado de la otra; entre ellas se encuentra el páncreas con sus conductos excretores, así como los conductos biliares, que desembocan en el intestino al nivel del asa duodenal. La porción inicial de esta se halla fijada dorsalmente a la pared del saco intestinal por el ligamento suspensorio del duodeno. La rama que se dirige en sentido craneal (porción ascendente) alcanza la altura del píloro, asciende después en dirección dorsal formando un amplio arco. 

Cruzada por la arteria mesentérica craneal en el lugar que el intestino pasa hacia el lado izquierdo debajo del raquis y establece relación de continuidad con el yeyuno en las proximidades del recto, el vértice del asa duodenal está situado caudalmente. Puede estar desplazado hacia la izquierda, formando un arco en torno a la molleja en el pato y ganso, a veces en la gallina.

La longitud del duodeno, irrigado por ramas de la arteria celíaca, alcanza 22–23 cm en la gallina, 22 a 38 cm en el pato, 40–49 cm en el ganso y 12–22 cm en el palomo. El diámetro en el duodeno se estima en 0,8–1,2 cm en la gallina, en 0,4–1,1 cm en el pato y en 1,2–1,6 cm. Ganso y en 0,5 – 0,9 cm. Palomo.

Yeyuno:

La iniciación del yeyuno está marcada por el lugar que comienza la irrigación del tubo intestinal por ramas de la aorta mesentérica craneal; el yeyuno es el segundo intestinal con aspecto pardo verdoso a verde grisáceo.

Que se extiende desde el extremo distal del duodeno hasta el lugar en que el intestino delgado vuelve a adoptar una disposición más o menos estirada, punto donde también termina la irrigación por parte de la aorta mesentérica craneal.

El yeyuno aparece flexuoso en una medida variable en las distintas especies de aves; el alcance de los ligamentos ileocecales indica también el extremo del yeyuno en la gallina, pato y ganso. El yeyuno es el segmento intestinal más largo en todas las aves domésticas, ofrece considerables diferencias específicas y ocupa preferentemente la mitad derecha de la cavidad visceral; el espacio que dispone puede estar reducido más o menos a causa del desarrollo eventualmente notorio del ovario en la gallina.

El yeyuno en la gallina es de paredes delgadas, posee un diámetro casi constante en toda su longitud, aparece generalmente flexuoso y forma un promedio de 11 asas externas y 10 internas, grandes y pequeñas, a modo de una guirnalda.

Rodeado unas tres cuartas partes de la lámina mesentérica, en la que se aprecian las ramas de la arteria correspondiente dirigidas en abanico hacia este segmento intestinal. Las asas son menos ostentosas en las porciones inicial y final del yeyuno; el extremo, en particular, se advierte estirado.

Hacia la mitad del yeyuno, aunque más cerca del íleon que del duodeno, existe en el 60 % de los casos en gallinas un pequeño apéndice ciego, de 1,25 cm de longitud, llamado divertículo de Meckel o diverticulum caeci vitelli. Este resto de saco vitelino (resto embrionario del ombligo).

Fijado al yeyuno por un ligamento estrecho, está lleno aún de vitelo que, en los primeros días de vida del polluelo, es grande, contribuyendo a su nutrición, mientras que en la pollita y en la gallina adulta representa un órgano linfoepitelial, al cual se dirigen las ramificaciones terminales del tronco principal de la aorta mesentérica craneal. La longitud del yeyuno es de 85-120 cm en gallinas y su diámetro alcanza 0,6-1,0 cm.

Íleon:

El íleon es del mismo color que el duodeno, constituye la parte que queda del intestino delgado hasta la desembocadura de los ciegos, se encuentra generalmente en el centro de la cavidad visceral, paralelamente a las ramas del asa duodenal y relacionado con la molleja, el duodeno, el yeyuno, el recto y los ciegos. 

Empieza delante y debajo de la cloaca, donde presenta un diámetro uniforme; sigue primeramente en dirección craneal en un trayecto más o menos rectilíneo y dobla en el polo craneal de las glándulas germinales, formando un arco análogo a una V hacia arriba y atrás. Su último tercio continúa en dirección caudal hasta el límite con el recto, ocupando una posición ventral junto al raquis.

El íleon de la gallina y el palomo está emplazado encima del duodeno, mientras que en el pato y el ganso se halla sobre el asa supraduodenal. Lateralmente, le acompañan los ciegos, a los cuales está unido mediante ligamentos ileocecales. Otro ligamento, portador de la arteria ileocecal, lo fija al lado derecho de la molleja; su comienzo está señalado en todas las aves domésticas por la demarcación vascular entre la arteria mesentérica craneal y la celíaca en el extremo del intestino delgado.

En la gallina, pato y ganso, además, por el borde de los ligamentos ileocecales, el extremo del íleon de estas tres especies presenta externamente una estrangulación superficial e internamente lo separa del intestino grueso un repliegue mucoso evidente. La longitud del íleon es de 13-18 cm. En la gallina, de 10 a 19 cm. En el pato, de 20 a 28 cm. En el ganso y de 8 a 13 cm. En el palomo. Su diámetro es de 0,7-1,0 cm. En la gallina, 0,4 – 0,8 cm. En el pato, 1,0 – 1,5 cm. En el ganso y 0,3 – 0,5 cm. En el palomo.

En el artículo sobre el intestino de la gallina puedes obtener información adicional.

Intestino grueso de la gallina y su función

Compartimentos de la cloaca.

Intestino grueso:

El intestino grueso es muy corto y poco amplio en la gallina; consta únicamente de los dos ciegos y de un segmento final, es decir, del intestino terminal por antonomasia, en el que no es posible deslindar el colon del recto.

 
Ciegos: 
 

En los ciegos prosigue la desintegración de los principios nutritivos y se verifica también la absorción del agua. Son formaciones pares en las aves domésticas; sus desembocaduras se encuentran exactamente en el comienzo del intestino terminal. Representan dos apéndices vermiformes que en general no alcanzan el calibre del intestino delgado, salvo en casos aislados en los que lo igualan o superan un poco. Los ciegos de las gallinas, patos y gansos son grandes, a diferencia del palomo, que son pequeños y rudimentarios.

Las desembocaduras de los ciegos están marcadas externamente por un estrechamiento superficial del tubo intestinal y en el interior por un repliegue mucoso anular (válvula coli) dirigido hacia la cloaca. Los ciegos están unidos al íleon por sendos ligamentos ileocecales, siguiendo primeramente un trayecto en dirección craneal con aquel en el plano medio. 

Están relacionados con las porciones craneales de los riñones y con los testículos o el ovario; después siguen dirección caudal con el íleon, de manera que sus extremos móviles se encuentran en las proximidades de la cloaca, pudiendo estar también en dirección craneal.

Los ciegos tienen las paredes delgadas y un color gris verdoso azulado, aunque en la gallina, pato y ganso ofrecen ordinariamente un aspecto uniforme; cuando están muy llenos, pueden diferenciarse en ellos tres segmentos, lo cual solo evidencia diversos estadios funcionales: una porción cervical estrecha, corta, de paredes más gruesas y sorprendentemente clara, dotada de un esfínter cecal incompleto; una proporción principal larga, cilíndrica, de paredes delgadas y parcialmente abultada en forma de ampolla, así como una porción terminal muy corta, en muchos casos vesicular, clara, de diámetro variable y con extremos puntiagudos.

La longitud de ambos ciegos no es generalmente igual. En la gallina mide 12–25 cm, en el pato 10–20 cm, en el ganso 22–34 cm y en el palomo 2,7 mm. El diámetro de la proporción principal alcanza 0,5–0,7 cm en el pato y 0,8–1,2 cm en el ganso.

Recto:

Cuyo papel esencial consiste en acumular las heces, está suspendido de un mesenterio que se hace paulatinamente más corto, sigue un trayecto rectilíneo en dirección caudal debajo del raquis, desde el polo craneal del riñón, formando a veces escasas sinuosidades de trecho en trecho y termina dilatándose en la cloaca.

El recto puede estar desplazado claramente hacia la derecha cuando los órganos genitales de la hembra están muy desarrollados; en el límite con la cloaca existe un dispositivo fuerte de cierre, esto es, el esfínter de la cloaca, en forma de un repliegue mucoso anular provisto de fibras musculares.

La longitud del recto, con inclusión de la cloaca, es de 8–11 cm en la gallina, de 8–13 cm en el pato, de 16–22 cm en el ganso y de 3–4 cm en el palomo. El recto de la gallina no es mucho más grueso que el intestino delgado, antes de la dilatación.

Cloaca:

La cloaca es el último segmento del aparato digestivo de la gallina. En ella se hallan, además, los sistemas urinario y reproductor.

Se denomina cloaca a la abertura hacia el exterior del segmento terminal del intestino, en la cual desemboca también el aparato urogenital de la gallina; es relativamente grande; la del pato y ganso es pequeña en términos comparativos. Muestra mayor desarrollo durante el periodo de puesta y de incubación; representa generalmente una cavidad acampanada o sacciforme, receptáculo de las deyecciones, notablemente más ancha que el recto, por la cual han de pasar también los productos sexuales de la monta del gallo.

En ella se pueden distinguir tres porciones: La primera de ellas, coprodeo, es la mayor de todas; continuación del recto y lugar donde se acumulan los excrementos, se halla revestida por la mucosa intestinal; en ella desemboca el segmento terminal dotado del esfínter de la cloaca. La segunda porción, urodeo, es la más pequeña, tapizada por un epitelio liso exento de glándulas y separada por el coprodeo por un elevado pliegue anular musculoso.

En la pared dorsal del urodeo desembocan los dos uréteres bajo la forma de papilas pequeñas y simétricas y bien acotadas, habiendo a los lados de estas los dos conductos deferentes o bien el ancho orificio del oviducto a la izquierda de las mismas.

La tercera y última porción, el proctodeo, posee una mucosa tegumentaria y está separada del urodeo por un repliegue anular más pequeño. En el proctodeo desemboca la bolsa de Fabricio por un corte dispuesto transversalmente. El orificio de la cloaca es la terminación del proctodeo y sobresale hacia el interior de la cavidad a modo de un pequeño mamelón; esta terminación del tubo digestivo no es circular, sino más bien en forma de una hendidura transversal. En el seno de un abultamiento de la mucosa existe un esfínter más robusto.

Resumiendo, el tubo intestinal de las aves domésticas es relativamente más pequeño que el de los mamíferos. Su longitud absoluta es de 152-234 cm en la gallina, de 150-250 cm en el pato, de 270-352 cm en el ganso y de 72-125 en el palomo. El diámetro del tubo intestinal disminuye generalmente desde el píloro hasta la cloaca.

Bolsa de Fabricio en la gallina y función inmunitaria

Hieronymus Fabricius fue quien la describió en 1621; es un saco ciego, impar, pequeño, esférico o piriforme y de paredes gruesas. Ocupa una posición retroperitoneal en la línea media entre la pared dorsal de la cloaca y el raquis; en su extremo caudal existe un conducto corto (pedículo de la bolsa), cuyo orificio en forma de ojal, ancho cuando alcanza su máximo desarrollo, se abre en la cloaca junto a la parte craneal de la desembocadura de la misma; ver foto anterior.

La cavidad de la bolsa de Fabricio posee un epitelio cilíndrico, del cual parten numerosos tubos glandulares; entre ellos hay un tejido linforreticular abundante. Estas pequeñas glándulas están dispuestas formando series en los pliegues longitudinales del interior; la bolsa de Fabricio alcanza su perímetro máximo en las aves domésticas jóvenes.

Al aumentar la edad de la gallina, se atrofia hasta llegar a desaparecer o quedar reducida a simples vestigios; su tamaño en la gallina es máximo a la edad de 4-5 meses, midiendo 2-3 cm de longitud y 1,5 cm de anchura. En el pato y en el ganso tiene una longitud de 3,5 – 4,0 cm a la edad de 6 – 7 meses; la del palomo de 4 meses mide 1,5 cm de largo.

A la edad de un año, tan solo quedan de ella generalmente restos del tamaño de un guisante en la gallina, terminando por desaparecer paulatinamente en su totalidad; la atrofia de la bolsa de Fabricio del pato tiene lugar más lentamente. Se ha evidenciado que es un órgano especializado, tal como demostró por primera vez Bruce Glick y posteriormente Max Cooper y Robert Good; es necesario para el desarrollo de los linfocitos B (parte del sistema inmunológico) en las aves.

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Proceso digestivo de la gallina paso a paso

En este estupendo vídeo virtual producido por el Departamento de Ciencias Avícolas de la Universidad de Auburn. Alabama. EUA, en él veréis todo el proceso desde la entrada del bolo y sus pasos por todo el tracto digestivo de la gallina; está en inglés, pero creo que no hace falta traducirlo, es muy intuitivo en su descripción y fácil de comprender. A disfrutarlo.

La digestión comprende todos los procesos físicos y químicos por medio de los cuales los alimentos ingeridos por la gallina se descomponen y se hacen solubles, quedando en condiciones de ser absorbidos por el organismo de la misma.

Esto comprende procesos físicos como

  • La deglución.
  • La peristalsis: Se denomina a los movimientos de contracciones sucesivas a lo largo del estómago e intestinos y la acción trituradora de la molleja.
  • Procesos químicos: como la acción disolvente del agua.
  • Enzimas.
  • Bacterias.

Generalmente, la digestión de los alimentos no es completa.    La parte de los alimentos que no ha sido digerida se expulsará en las heces.

Jugos digestivos:

La parte más importante de la digestión es la acción de los fermentos o enzimas, que son fluidos segregados por las paredes del aparato digestivo o por los órganos anexos, ya descritos, y que contienen agua, enzimas y otros productos necesarios para poder hacer solubles los alimentos, que son: 

Saliva:

La saliva no es un jugo digestivo importante en la gallina, porque es segregada en cantidades muy pequeñas. Contiene tialina, que transforma una pequeña cantidad del almidón en maltosa. La saliva también contribuye a humedecer los alimentos ingeridos.

Jugo gástrico: 

El jugo gástrico se compone de agua, ácido clorhídrico y enzimas como la pepsina y la renina. Es de reacción ácida y actúa principalmente en la descomposición de las proteínas.

Jugos intestinales:

Los jugos intestinales están compuestos por agua, bilis, jugo pancreático y jugo intestinal.  La bilis emulsiona las grasas y ayuda a su digestión.

El jugo pancreático contiene varias enzimas.

  • La tripsina: que actúa sobre las proteínas.
  • La amilopectina: que actúa sobre el almidón.
  • La esteapsina: que actúa sobre las grasas.
  • La tripsina: elemento que descompone las proteínas e invertasas (producidas por levaduras), que actúan sobre los azúcares.

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Aparato excretor gallina

Aparato excretor:

El sistema de excreción de las aves está adaptado para la vida aérea.

Se presentan dos riñones, los cuales excretan ácido úrico, el cual se puede concentrar más, por lo que no es necesario diluir la orina con agua, disminuyendo así el peso del ave.

Poseen un par de riñones trilobulados; de cada uno de ellos sale un uréter, que desemboca en la cloaca.

Carecen de vejiga urinaria. La crina es semisólida y muy rica en ácido úrico, que se mezcla con los excrementos, cubriéndolos en forma de una sustancia blancuzca.

Problemas del sistema digestivo de la gallina

Las gallinas sufren frecuentemente de trastornos digestivos, los cuales pueden deteriorar seriamente su salud, la producción de huevos y su bienestar general. 

Aquí se describen los problemas más importantes del sistema digestivo de las aves, organizados según su origen.

1. Parásitos del tubo digestivo
Son una de las razones más comunes de deficiente absorción de nutrientes, pérdida de peso y diarrea.

Con frecuencia se manifiestan mediante variaciones en las heces, cambios en el comportamiento alimenticio, pérdida de peso o embuchamiento. 

  • Lombrices intestinales (gusanos): Ascaris y otros helmintos tienen la capacidad de invadir el intestino, causando pérdida de peso aunque la gallina tenga un buen apetito.
  • Coccidiosis: Provocada por protozoos (Eimeria) que afectan la mucosa del intestino. Se distingue por diarreas que son amarillas, marrones o sanguinolentas.
  • Gusanos en el buche: Tienen el potencial de provocar dificultades para tragar y digerir.

2. Enfermedades virales y bacterianas
Infecciones que producen inflamación y modifican la flora intestinal.

  • Enteritis necrosante: Una de las afecciones más relevantes, frecuentemente como consecuencia de la coccidiosis, es causada por Clostridium perfringens.
  • E. coli y salmonelosis: Bacterias que causan diarreas, enteritis grave y elevada mortalidad.
  • Virus que provocan malabsorción: Causan que las aves no se beneficien del alimento, presentando retraso en el crecimiento y diarrea.

3. Problemas funcionales y de gestión
Dificultades nutricionales o físicas que impactan en el sistema digestivo.

  • Impacción o buche inflamado (embuchamiento): Cuando los materiales fibrosos (como la paja o la hierba seca) o elementos ajenos son ingeridos, el buche se bloquea y no deja que el alimento continúe hacia el proventrículo.
  • Buche ácido (también conocido como «sour crop»): Infección micótica en el buche a causa de alimentos estancados o fermentados, lo cual genera un olor ácido.
  • Efecto de la molleja: Acumulación de material en la molleja que obstaculiza el proceso de digestión mecánica.

4. Diarrea y trastornos metabólicos
La diarrea es una señal frecuente de muchas dolencias renales o digestivas.

  • Diarreas no específicas: Las deposiciones de color blanco, amarillo o marrón suelen ser señal de afecciones parasitarias, enfermedades nefrológicas o problemas hepáticos.
  • Heces con un exceso de agua: Frecuentemente asociadas a una ingesta elevada de sal o dificultades en la gestión.

5. Indicadores de alerta y prevención

  • Signos de la enfermedad: Gallinas desinteresadas o apáticas, plumas levantadas, pérdida de peso, escasa producción de huevos, heces con sangre o poco comunes, buche duro o muy blando y con mal olor.
  • Prevención: Mantener la cama seca, una higiene adecuada, desparasitar de manera regular, seguir un régimen alimenticio balanceado y supervisar la calidad del agua.

Es esencial examinar a diario el color y la consistencia de las heces como un indicador del estado de salud digestiva de nuestras gallinas.

Preguntas frecuentes sobre el sistema digestivo de la gallina

 

¿Cómo funciona el sistema digestivo de la gallina?

Es un procedimiento veloz y eficaz, diseñado para ingerir alimentos enteros sin masticar, empleando una molleja muscular como herramienta de trituración. El alimento pasa a través del pico, el buche (donde se almacena durante unas 12 horas), el proventrículo (donde se añaden ácidos), la molleja (donde se muele o se tritura), los intestinos (donde se absorben los nutrientes) y, por último, la cloaca, por donde defeca.

¿Cuáles son las partes del sistema digestivo de la gallina?

El aparato digestivo de la gallina es un sistema especializado y rápido, cuyo objetivo es procesar la comida sin dientes. Este está conformado por boca o pico, esófago, buche (donde se almacena), proventrículo (estómago glandular), molleja (encargada de triturar con los músculos), intestinos (grueso o ciego y delgado) y cloaca.

¿Dónde se digiere el alimento en la gallina?

El proventrículo (estómago químico) y la molleja (estómago mecánico) son los dos lugares en donde tiene lugar la digestión de las gallinas, después de que el alimento pasa por el buche. La molleja tritura la comida con pequeñas piedras que ingiere debido a que la gallina no tiene dientes, y el proventrículo le añade jugos gástricos para descomponerla antes de que los nutrientes sean absorbidos en el intestino.

¿Qué función tiene la molleja en la gallina?

Como las aves no tienen la capacidad de masticar, la molleja de la gallina actúa, en esencia, como sus «dientes». Se trata de un estómago muscular muy fuerte, cuyo objetivo fundamental es desmenuzar y suavizar los alimentos a través de la presión mecánica antes de que continúen su proceso digestivo.

Bibliografía:

Información elaborada a partir de manuales veterinarios avícolas, literatura científica y publicaciones especializadas sobre anatomía, salud y enfermedades de las aves de corral. Gallinas cluecas o lluecas: incubación natural paso a paso.

 

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Procesos y jugos digestivos de la gallina: cómo funciona la digestión

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