Los parásitos internos y externos pueden afectar la salud, puesta y bienestar de las gallinas. Aprende a identificarlos, prevenirlos y actuar a tiempo.
Los parásitos de las gallinas son organismos que se alimentan a costa de ellas, viviendo sobre su cuerpo o dentro de él, lo cual repercute en la salud de las aves. Puede ser externa, como ácaros, piojos o pulgas, e interna, como gusanos intestinales o protozoos. Sin control pueden producir debilidad, pérdida de peso, anemia, diarrea, picor y disminución de la puesta.
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¿Y qué enfermedades pueden afectar a nuestras queridas aves?
Los parásitos pueden propagarse entre gallinas por contacto directo, gallineros sucios, cama contaminada, aves silvestres, insectos vectores o la incorporación de nuevas aves sin cuarentena previa.
Mantener limpieza, revisar perchas y nidos, controlar humedad, desparasitar cuando sea necesario y aislar aves nuevas reduce mucho el riesgo.
Desde tiempos muy antiguos los parásitos han acompañado a los animales y al hombre, y son numerosos en las especies domésticas y silvestres. En las gallinas pueden afectar tanto el exterior del cuerpo como el interior, provocando problemas de salud, pérdida de rendimiento y un claro deterioro del bienestar del ave.
El parasitismo es la relación en la que un organismo se beneficia viviendo a expensas de otro, al que daña. En la avicultura, esto sucede cuando distintos parásitos consumen la sangre, tejidos o nutrientes de la gallina, debilitándola con el tiempo.
En las aves distinguimos dos grandes grupos principales: parásitos externos o ectoparásitos, como ácaros, piojos, pulgas o garrapatas, y parásitos internos o endoparásitos, entre los que se encuentran protozoos y gusanos intestinales. Ambos pueden causar anemia, diarrea, picor, pérdida de peso, nerviosismo, descenso de la puesta e incluso la muerte en infestaciones severas.
Algunas especies han cobrado gran importancia en los gallineros actuales, como el ácaro rojo (Dermanyssus gallinae), muy frecuente en instalaciones, nidos y perchas. Su presencia puede pasar desapercibida al principio y convertirse después en un problema serio.
La mejor defensa frente a los parásitos es la prevención: higiene periódica, revisión de las aves, control de humedad, limpieza de perchas y nidales, manejo adecuado y aislamiento de animales nuevos o enfermos. Ante síntomas persistentes, siempre conviene consultar con un veterinario especializado en aves.
En los apartados siguientes encontrarás una breve explicación de los parásitos en gallinas más comunes. Al pulsar en cada imagen accederás a información más detallada sobre síntomas, prevención y tratamiento.
Parásito nocturno que se esconde en grietas del gallinero y se alimenta de la sangre. Provoca estrés y anemia en infestaciones altas.
Síntomas:
Parásitos externos que viven entre las plumas. Provocan picor intenso, nerviosismo y deterioro del plumaje. Son visibles a simple vista si se revisa bien.
Síntomas:
Enfermedad parasitaria intestinal muy frecuente. Puede provocar diarrea, debilidad y muerte en casos graves, especialmente en pollitos jóvenes.
Síntomas:
Afección causada por ácaros que penetran bajo las escamas de las patas. Produce engrosamiento, costras, deformaciones y molestias al caminar.
Síntomas:
Parásitos internos que afectan al sistema digestivo. Reducen la absorción de nutrientes y provocan debilidad y menor producción de huevos.
Síntomas:
Parásitos saltadores que se alimentan de sangre y causan picor intenso. Las infestaciones elevadas generan estrés, anemia y malestar general.
Síntomas:
Parásito externo que se fija a la piel para alimentarse de sangre. Puede debilitar a las aves y transmitir algunas enfermedades.
Síntomas:
Enfermedad parasitaria provocada por gusanos finos que afectan al aparato digestivo. Produce adelgazamiento, diarrea y bajo rendimiento en aves afectadas.
Síntomas:
Además de los parásitos más comunes en gallinas, existen otras infestaciones menos frecuentes que también pueden afectar a diferentes órganos. Algunas causan problemas digestivos, respiratorios, cutáneos o pérdida de condición física, por lo que conviene identificarlas y actuar a tiempo.
Síntomas:
Parásitos internos que afectan la molleja y dificultan la digestión normal. Pueden causar adelgazamiento, debilidad y menor aprovechamiento del alimento.
Síntomas:
Gusanos intestinales que viven en el aparato digestivo de las aves. Provocan pérdida de peso, diarrea y empeoramiento del estado general.
Síntomas:
Plaga frecuente en camas húmedas o acumuladas del gallinero. Puede actuar como vector sanitario y empeorar la higiene de las instalaciones.
Síntomas:
Enfermedad causada por protozoos que afectan principalmente al intestino. Puede producir enteritis, diarrea y debilitamiento en aves jóvenes.
Síntomas:
Los mosquitos pueden transmitir diversas enfermedades a las aves. Su control ayuda a reducir picaduras, estrés y riesgos sanitarios en el gallinero.
Síntomas:
Afección parasitaria causada por ácaros que irritan la piel y plumas. Produce picor intenso, inquietud y pérdida progresiva del plumaje.
Síntomas:
Parásitos cutáneos que provocan costras, irritación y lesiones en la piel. Puede aparecer junto con caída de plumas y mal aspecto general.
Síntomas:
Conocido como gusano de la tráquea, se aloja en las vías respiratorias. Produce jadeo, tos, dificultad para respirar y debilidad.
Síntomas:
Tenias intestinales que consumen nutrientes del ave hospedadora. Pueden causar adelgazamiento, diarrea y bajo rendimiento productivo.
Síntomas:
Parásitos digestivos que afectan principalmente el proventrículo y el estómago glandular. Generan pérdida de condición corporal y debilidad.
Síntomas:
Infección parasitaria que muchas veces pasa desapercibida en las aves. La prevención se basa en higiene y control del contacto con gatos y fauna silvestre.
Síntomas:
Parásitos que pueden afectar el aparato reproductor de las gallinas. En algunos casos alteran la puesta y el estado sanitario general.
Síntomas:
Enfermedad causada por protozoos que afecta boca y aparato digestivo superior. Puede provocar placas, dificultad para comer y debilidad.
Síntomas:
Enfermedad parasitaria poco frecuente causada por protozoos. Puede afectar musculatura y estado general de las aves.
Síntomas:
La picazón, rascado continuo, plumas en mal estado, diarrea, pérdida de peso, palidez, decaimiento o reducción de la puesta pueden ser síntomas de una gallina infestada de parásitos. Las patas, la piel, las plumas y las heces también deben ser revisadas.
Los más comunes son ácaro rojo, piojos, pulgas, garrapatas, sarna de patas, coccidiosis y varios gusanos intestinales. Dependiendo de la higiene, la humedad o el manejo del gallinero, pueden aparecer.
Pueden ser transmitidos por contacto directo entre las aves, instalaciones sucias, cama contaminada, aves silvestres, roedores, insectos vectores o entrada de animales nuevos sin cuarentena.
Lo primero es aislarla si está débil, revisar al resto del grupo, limpiar bien el gallinero y aplicar el tratamiento adecuado según el tipo de parásito. En caso de dudas, lo mejor es consultar a un veterinario.
Realizar limpiezas constantes, cambiar la cama, evitar la humedad, desinfectar las instalaciones, revisar periódicamente a las aves, controlar la presencia de roedores e introducir gallinas nuevas siempre bajo cuarentena.
Sí. Los pollitos son más sensibles y pueden presentar diarreas, anemia, retraso en el crecimiento o cuadros graves si no se actúa a tiempo.
Guardar estas guías visuales para consultarlas cuando las necesites.
Guías visuales sobre limpieza, parásitos y cuarentena en gallinas.
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