Tenia-sis o cestodiasis

Enfermedades parasitarias

Raillietina cesticillus.
Raillietina cesticillus un clic.

Las tenia-sis o cestodiasis de las aves son parásitos aplanados, blancos y segmentados con aspecto de cinta, son enfermedades parasitarias producidas por vermes planos y segmentados pertenecientes a la familia de las Ténidas.

 

las especies de céstodos que afectan a la gallina doméstica son:

 

- Davainea proglotina (Davaine, 1860);

- Raillietina tetragona (Molin, 1858);

- Raillietina cesticillus (Molin, 1858);

- Amoebotaenia sphenoides (Railliet, 1892);

- Choanotaenia infundibulum (Railliet, 1896)

- Hymenolepis carioca (Magalhaes, 1898)

 

Entre estas especies las principales son: Raillietina cesticillus y Choanotaenia infundibulum, siendo el coleóptero Dermester ater su hospedero intermediario (Espaine, 1974).

No es lo mismo una gallina solitaria, que una solitaria en la gallina.


Las consecuencias para las aves afectadas son parecidas a las producidas por los áscaris, pero con mayor intensidad por cuanto pueden causar síntomas nerviosos que llegan hasta ataques epileptiformes.

Siempre se había pensado que la Cisticercosis se encontraba sólo en el cerdo, y que la solitaria sólo afectaba a la gente. Ahora se sabe que es la misma cosa.

 

Hay pocas personas que conocen que las gallinas también son hospedadoras de una solitaria que afecta mucho la producción tanto de huevo como de carne y que les produce Cisticercosis.

Afirma la doctora en Veterinaria Luz Adilia Luna, graduada en Cuba y profesora en la Universidad de Ciencias Comerciales en Managua y el doctor Niels Kyvsgaard, profesor de la Universidad Agraria de Dinamarca.

 

La teniasis o cisticercosis en las gallinas es producida por un gusano llamado cestodo parecido a una cinta y de color blanco, amarillento o gris claro.

Su cuerpo está dividido en escólex (parte anterior, provista de ventosas y a veces de ganchos, de los gusanos cestodos o cabeza de la tenia), 

 

El escólex mide algo menos que una cabeza de alfiler.

Presenta ganchos y ventosas que le sirven para fijarse a la pared intestinal de donde absorbe los nutrientes que lo alimentan.

La otra parte del cuerpo se le llama cuello que puede ser largo o corto. Aquí tiene sus órganos de reproducción.

 

Cestodo. Escolex.
Cestodo, Escolex un clic

Esta solitaria es macho y hembra a la vez. La tercera parte está formado por los proglótidos;

Los proglótidos constituyen la estructura reproductiva de estos parásitos y se clasifican, de acuerdo con su desarrollo, en inmaduros, maduros y grávidos.

Los primeros poseen órganos genitales poco desarrollados.

los maduros presentan ovarios y testículos desarrollados y listos para producir huevos, y los proglótidos grávidos poseen los huevos altamente infectivos (cada proglótido grávido puede contener hasta 60 000 huevos) es aquí donde produce los huevos.

 

Una vez que se lleva a cabo la auto-fecundación o la fecundación entrecruzada, los huevos, producto de la unión de las células sexuales fusionadas en la fecundación, pasan por transformaciones muy breves y después se convierten en una esfera microscópica cubierta por una capa que les confiere cierta resistencia.

 

Cisticercos maduros disecados:

Huevo del genero Taenia.
Huevo del genero Taenia un clic
Cisticercos maduros disecados.
Cisticercos maduros disecados un clic.

 

La región clara es la pequeña larva de tenia y la región más oscura es una vesícula llena de fluido que ayuda a la larva a permanecer viva por cierto tiempo.

Los cisticercos maduros pueden medir de 0.5 a 2.5 cm de diámetro.

 

La tenia de las aves afecta el intestino delgado. Al examinar las tripas de una gallina muerta no sólo encontramos solitarias o tenias, sino también otros parásitos como la planaria o railletina que enferman a las gallinas, provocándoles mala digestión y disminución de la producción de huevos.

 

Una vez fuera del huésped, los segmentos de la tenia no infectan a las aves; debe ingerirlos un huésped intermediario. (El tipo de intermediario, ya sea un insecto huésped, la lombriz de tierra, caracoles o babosas, depende de la especie de tenia de que se trate).

Los segmentos de la tenia son infecciosos inmediatamente para el huésped intermediario. El nivel en que las larvas evolucionan a un estado infeccioso para las aves depende de la temperatura.

En tiempo cálido, el desarrollo toma dos semanas y entonces el ave recibe la infección al capturar e ingerir al huésped intermediario.

 

Los síntomas:

No específicos son: debilidad, decaimiento y mal crecimiento. Puede haber diarreas.

La lesión que normalmente se presenta es enteritis catarral.

Por lo general, es fácil ver las tenias en el intestino. Al menos una de las especies, la railletina provoca la formación de nódulos (bultos pequeños y blancos) en la pared intestinal, similares a los que provoca la tuberculosis. De ahí vienen las inflamaciones del intestino delgado.

 

Una solitaria muy acompañada, la planaria también la encontramos en el intestino delgado de pollos, palomas y gallina de guinea. Llega a medir hasta 25 centímetros de largo.

Se pasa a las gallinas cuando comen moscas y escarabajos infestados, que se crían en el estiércol.

 

Para saber de qué parásito se trata, al matar una gallina, se le revisan las tripas. Si el intestino delgado lo vemos inflamado y con secreciones o con una especie de moco en la piel del intestino y al abrirlo aparecen los parásitos, entonces se aconseja al avicultor que desparasite a todas las aves de su corral o gallinero: gallinas, pollos, pavos, gallinas guineas, patos, palomas...

 

Tratamiento:

Como medida de interés, se puede destacar la necesidad de alejar de las aves y del gallinero los insectos y gasterópodos que actúan como huéspedes intermediarios, mediante el empleo de insecticidas y molusquicidas.

Los medicamentos a base de fenbendazol se pueden encontrar en tiendas especializadas de avicultura o por medio del veterinario.

Se aplica con dos cápsulas en aves adultas y una cápsula en pollos por vía oral, una sola dosis, cada tres meses.

 

La higiene es la mejor manera de hacerle frente a esta amenaza. Habrá que limpiar y desinfectar el gallinero, y además lavar más de continuo los bebederos y comederos...

 

 

Bibliográfica:

MERCK & CO. (1995). Manual Merck de Veterinaria . Rahway, N. J., EEUU.

BUXADÉ, P. (1987). La gallina ponedora . Ed. Mundiprensa. Madrid.

DORN, P. (1987). Manual de patología aviar . Ed. Acribia. Zaragoza.

HOFSTAD, M. S. (1984). Diseases of Poultry . Iowa State University Press, Ames, Iowa.

ZARZUELO, E. (1982). Vademécum de la patología infecciosa de las aves domésticas . Ed. Aedos, Barcelona.

CASTELLÓ, F y CASTELLÓ, J. A. (1960). El nuevo arte de criar gallinas. Ed. Aedos, Barcelona.

OROZCO, F. (1989). Razas de gallinas españolas. Ed. Mundiprensa. Madrid.

LACADENA, J. R. (1998). Genética . Ed. AGESA

PUERTAS, M.J. (1992). Genética, fundamentos y perspectivas. Ed. Interamericana McGraw – Hill.

SANCHEZ-MONGE, E. (1969), Genética . Ed. Espasa – calpe S.A.

OROZCO,F y ROBLA, F. (1986). Aspectos genéticos del gallo de León. XXIV Simposio de la WPSA (Sección española): 199 – 212.

DE LA LOMA, J.L. (1973). Genética general y aplicada . Ed. UTEHA.

CASTELLÓ, J.A., LLEONART, R., CAMPO, J.L., OROZCO, F. (1989). Biología de la gallina. Real Escuela de Avicultura.

LLEONART, F. ROCA, E. CALLÍS, M. GURRI, A. PONTES, M. (1991). Higiene y patología aviares . Real escuela de avicultura.

STURKIE, P.D. (1968). Fisiología Aviar. Ed. Acribia. Zaragoza.

LOHMANN ANIMAL HEAFTH (2012)